Pedro Cagnoli Fundador

4 recetas con historia que solo conseguís en Tandil

La chacinería es parte de la historia y de la identidad tandilense y en ese sentido, Cagnoli elabora productos exclusivos para los visitantes. Este año, para Semana Santa produjo 20.000 unidades de la selección “Pedro Cagnoli Fundador”, cuatro recetas que solo se pueden conseguir en la ciudad.

Publicado por  | Mar 21, 2024 |  |     

iempre en Semana Santa, la ciudad recibe a miles de turistas –sobre todo porteños y bonaerenses– que buscan naturaleza y  paseos, pero también buena gastronomía. Comer una picada es actividad obligada y por supuesto, llevarse a casa algunos productos típicos, como el salame, que en Tandil tiene DO.

Si hay un apellido ligado a la chacinería de este lugar es Cagnoli. La historia de la familia se remonta a principios del siglo pasado, cuando Pietro Cagnoli llegó desde la Lombardía italiana y se radicó en Tandil. Pietro transmitió su saber a su hijo Pedro, quien le puso el apellido como marca e inició un legado familiar, que cuatro generaciones después, mantiene las tradiciones y la calidad desde hace casi 100 años. Don Pedro sabía que Tandil tenía el clima ideal para la elaboración de salames. Su experiencia y el aire de las sierras crearon la sinergia que dio origen al sabor que hoy caracteriza a su charcutería.

Si uno visita la ciudad está obligado a probar aquellos productos que hacen honor a la tradición. Una selección exclusiva que homenajea al abuelo Pedro. Chorizo tipo casero, salamín picado grueso, salamín picado fino y fuet.

“Con esta selección buscamos poder transmitir la identidad del producto y la identidad de Tandil en una misma gama de salames. Son cuatro recetas con historia que solo conseguís en Tandil. Productos que están atados a mano y “emplumados”: recubiertos por el hongo blanco que es signo de una maduración perfecta, y eso solo se lo puede dar el aire de Tandil,” Juan Pedro Cagnoli, cuarta generación.

Facundo Cagnoli, también cuarta generación trabajando en el sector de desarrollo de productos explica “La gente que venía a Tandil buscaba algo que no podía encontrar a la vuelta de su casa en el almacén, el supermercado o la fiambrería. Entonces recuperamos algunas recetas que estaban en el libro del abuelo y habíamos dejado de hacer porque nuestros clásicos salamines eran los que más se vendían. Así nace la Selección Don Pedro, que solo se consiguen en los comercios especialistas de la ciudad.”

En esta selección de cuatro recetas, la que primero vio la luz fue el chorizo tipo casero, o chorizo seco. Es un homenaje al típico chorizo de campo Argentino y recuerda las carneadas familiares. Según Facundo Cagnoli: Siempre tuvieron forma de herradura o pechera. Eran de un tamaño más grande que los salamines y de un sabor más intenso. Se hacían en la familia.”

Por su parte, los típicos salamines tandileros pueden ser picados finos y picados gruesos, elaborados con carne de cerdo y carne vacuna. Requieren otro tipo de estacionamiento y de un calibre un poco más grande. El fuet es la última receta que compone esta selección y se come con la piel cubierta por ese “emplume” blanco característico.

cagnoli.com
IG: @cagnoli_tandil