
Carla Dal Borgo
Ciencia, viticultura y paisajes de altura
Con una formación científica como punto de partida y el paisaje como guía, encarna una nueva generación de productores que entiende al vino como resultado de vínculos: entre suelo y clima, técnica y sensibilidad, cultura y futuro. En la bodega Dal Borgo, la altura no se impone: se interpreta.
a Bodega Dal Borgo, ubicada en Animaná, Salta, cercana a la Ruta 40 en Cafayate, es reconocida como uno de los proyectos más jóvenes que captan con mayor precisión la identidad del Valle Calchaquí. Dirigida por Carla Dal Borgo, bióloga de formación y propietaria de la bodega, cuya perspectiva científica se entrelaza con el paisaje extremo del altiplano salteño. En esta conversación, Carla medita acerca de la naturaleza, el territorio, los límites, la generación y el estilo desde un punto de vista en el que el vino es una consecuencia y no una imposición del lugar.
¿Cómo llega una bióloga al mundo del vino?
–La propuesta vino de mi padre, Sergio Dal Borgo, en un momento en que yo buscaba nuevos rumbos y la vitivinicultura salteña ganaba un posicionamiento creciente. En 2017 me sumé de lleno para acompañar a mi hermano Facundo, ingeniero agrónomo, en el desafío de elaborar vinos propios; queríamos agregar valor a la excelente calidad de uva que ya teníamos. Fue, y sigue siendo, un camino de aprendizaje constante.
¿Qué te dio la biología que hoy aplicás en la bodega?
–La capacidad de observación y el respeto por los tiempos de la naturaleza. La biología me enseñó a entender los ciclos, a descubrir el vínculo entre las viñas y la naturaleza del lugar. Mi visión profesional me ayudó a tener un abordaje integral de la vitivinicultura y la sustentabilidad en la industria.
¿En qué momento Dal Borgo dejó de ser un proyecto y pasó a ser una realidad?
–En el momento en el que descorchamos la primera botella de Almandino y vimos materializado muchísimo trabajo y dedicación; a partir de ese momento supimos que iniciaba nuestro camino de dar a conocer Bodega Dal Borgo y Animaná a través de nuestros vinos.
1 | Daniel Heffner, enólogo. 2 | Viñedos en Animaná. 3 | Eugenia Mestre, Ing. Agrónoma. 4 | Hospitalidad en la bodega.
¿Qué te sigue sorprendiendo del Valle Calchaquí?
–Su diversidad y su fuerza. Me asombra cómo las vides prosperan en condiciones que parecen imposibles. Es fascinante esa conjunción donde el terruño se expresa con carácter y el vino se convierte en el mejor embajador de cada rincón de nuestra región.
¿Cómo dialoga la altura con tus decisiones vitícolas?
–La altura es nuestro rasgo distintivo; nos regala potencial en color, cuerpo, aromas, texturas. Nuestro trabajo es dialogar con esa potencia para transformarla en elegancia e identidad.
¿Qué es lo singular de Cafayate/Animaná?
–Animaná ofrece una vitivinicultura auténtica y en evolución. Es un territorio poco explorado, donde el pasado y el presente se encuentran fusionando la tradicional viticultura ancestral con innovación para crear vinos de altísima calidad y gran personalidad, en un entorno natural privilegiado.
¿Qué variedad te representa y por qué?
–El Cabernet Franc. Es una cepa que me encanta y que, aunque no es la más frecuente en Salta, realmente nos sorprendió su potencial, su expresión y su elegancia; nuestro Almandino Cabernet Franc es uno de mis preferidos de la línea joven.
¿Qué buscás conservar antes que intervenir?
–En Dal Borgo buscamos destacar la expresión del terroir. Trabajamos la viña de manera respetuosa, para que esa calidad y cuidado se vean reflejados en un producto honesto. Si decidimos acompañar el vino con barrica, apuntamos a que la madera sea un marco que aporte complejidad, pero que no apague la frescura del vino.

¿Dónde ponés el límite entre técnica y naturaleza?
–La técnica está al servicio de la naturaleza. Es una aliada para acompañar cada cosecha y potenciar lo que el lugar nos da, sin perder identidad. El límite está en saber cuándo intervenir y cuándo no. La técnica nos ordena, pero la identidad del vino nace del lugar y del año, no de un manual.
¿Hay algún error que te enseñó más que los aciertos?
–No diría errores sino experiencias. En 2020 cayó granizo y afectó toda la cosecha. Esto nos dejó más que claro que, uno propone y la naturaleza dispone. Por eso siempre hay que agradecer a la Pachamama por lo que nos brinda en cada cosecha y pedirle que nos acompañe un año más.
¿Cómo puede afectar el cambio climático a la viticultura en altura?
–Vemos una mayor frecuencia de heladas y granizo, cambios en el régimen de lluvias y en el incremento de las temperaturas, por ejemplo. Afecta la maduración de la uva, su perfil organoléptico, incluso están surgiendo nuevas zonas donde antes era impensado plantar vides. Todo esto obliga a los productores a desarrollar nuevas estrategias vitivinícolas que acompañen esos cambios. Desde ya, lo más importante es tomar conciencia de la situación y trabajar desde la innovación y una producción más sustentable, que respete el ambiente, ayude a mitigar efectos adversos y asegure la calidad de la uva y los vinos.
¿Sentís una responsabilidad generacional en el vino argentino?
–Nuestra generación tiene el desafío de mostrar que Argentina es mucho más que Malbec y que podemos hacer vinos de gran calidad, con una mirada sustentable, diversa y fresca, invitando a descubrir numerosos terruños, tentando tanto a los nuevos consumidores como a aquellos más experimentados.
1 y 2 | La bodega y sus espacios. 3 | El equipo.
¿Qué significa ser una joven mujer al frente de una bodega hoy?
–En mi caso significa aportar una mirada integral y con propósito, destacar el respeto por el terruño, potenciar el trabajo en equipo y comunicar a los consumidores la dedicación y el amor con que se lleva adelante nuestro proyecto.
¿Qué vino tuyo recomendarías?
–Nuestro Almandino Torrontés es ideal para descubrir Salta. Esta cepa, que se expresa espléndidamente en nuestra provincia, logra una síntesis perfecta entre la intensidad aromática del Valle Calchaquí y una frescura elegante, es versátil para maridar o simplemente disfrutar en buena compañía.
Una idea que guíe tu trabajo.
–“Entender para acompañar”. Somos un eslabón más de un sistema complejo que va desde la viña hasta la cultura del lugar, debemos trabajar de manera respetuosa aportando a nuestra comunidad desde nuestro lugar como productores.
Un vino (ajeno) que admires.
–Más que un vino, admiro una cepa y el trabajo colaborativo entre colegas para devolverle a las Criollas un lugar de protagonismo y rescate cultural.
¿Qué te gustaría que se dijera de Bodega Dal Borgo dentro de diez años?
–Me gustaría que dijeran que somos una bodega boutique referente de Salta, reconocida por la calidad de nuestros vinos, nuestra historia y el compromiso con la sustentabilidad. Que cada botella de Bodega Dal Borgo conecta a las personas con la esencia de Animaná.
Bodega Dal Borgo
RN 40 Km 4349 – Animaná – Salta
reservas@bodegadalborgo.com.ar
WhatsApp +54 9 387 519496
bodegadalborgo.com.ar
IG: @bodegadalborgo






