
Como Agua para Chocolate
El melodrama se sienta a la mesa
La historia, basada en el best seller de Laura Esquivel, se recrea en esta serie que une el culebrón con la comida, los chiles y las pasiones. Un combo que le aseguró el éxito.
uchos ya conocíamos esta historia porque la vimos en el cine, allá lejos en la década del noventa, o porque leímos el best seller de la escritora mexicana Laura Esquivel. Lo cierto es que “Como agua para chocolate” volvió, como casi todo en esta época, en forma de serie y lo hizo desplegando una buena dosis de melodrama junto a comidas típicas de la cocina mexicana y a un poquito, sin exagerar, de realismo mágico. Una fórmula que no podía fallar.
Para aquellos poco memoriosos o para los que nunca la vieron o leyeron, la historia es sencilla: Pedro y Tita viven una tormentosa y prohibida historia de amor que tiene como escenarios principales un desencuentro familiar, la Revolución Mexicana y sobre todo, una madre malísima de toda maldad, con un pasado que la atormenta y que busca redimir sobre su hija menor condenándola a permanecer junto a ella hasta su muerte.
Comer emociones
La cocina juega un papel central a lo largo de toda la serie. No solo porque cada uno de los seis episodios, de la primera temporada, lleva como título el nombre de un plato típico, sino porque es funcional a la propia estructura narrativa de esta historia. A través de la gastronomía se expresan las emociones de su protagonista y se trasladan al resto de los personajes.
De esta manera, el primer capítulo abre con el nacimiento de la propia Tita en la mesa de la cocina para que no queden dudas de la importancia que tendrá esta locación a lo largo de toda la serie. De igual forma, la primera receta que aparece es la de las torrejas de nata, un postre especial que Tita prepara para Pedro para demostrar lo que siente por él.
“Como agua para chocolate” se puede ver en Max.
El pastel Chabela es el protagonista del segundo capítulo, una torta de bodas que Tita debe preparar, a disgusto, para celebrar el matrimonio de su amado y su hermana mayor. Es que Pedro le prometió pedir la mano, de Tita, pero su madre lo rechazó ofreciéndole a cambio la de su hermana mayor, Rosaura. Como todo melodrama, la inexplicable excusa que encuentra Pedro para aceptar esta propuesta es la posibilidad de permanecer cerca de Tita. Ella está tan triste mientras hace el pastel de bodas y derrama tantas lágrimas que termina provocando una incontrolable tristeza en todos los invitados al momento de comerlo. Tanta, que no pueden parar de llorar.
Atole
Es el nombre del capítulo en el que la comida produce casi un milagro: convierte a Tita en una nodriza del hijo que su hermana tiene con Pedro. Es que Rosaura no produce leche para alimentarlo por lo que Tita recurre a una vieja receta atole ayudar a Rosaura a producir el alimento materno. Pero es Tita quien lo bebe y así su cuerpo empieza a generar la leche que necesita el bebé.
1 | Codornices en pétalos de rosas. 2 | Guajalote en mole. 3 | Chorizo norteño.
Sin duda, una de las comidas más reconocidas de Como Agua Para Chocolate son las codornices en pétalos de rosas. Se trata de unas codornices asadas y bañadas con una salsa de pétalos de rosa, almendras, anís y miel, que se sirven con una guarnición de castañas y ciruelas. Un plato delicioso, aromático capaz de despertar el deseo y la pasión de quien lo pruebe.
Es que el origen de la misma es el secreto de esta comida. Pedro le regala a Tita un ramo de flores por su cumpleaños que su madre obliga a tirar. En lugar de hacerlo, la hija menor, utiliza los pétalos para preparar la salsa de rosas que acompaña a este plato.
Pero hay un detalle fundamental: Tita se espina y caen unas gotas de sangre por error en toda la preparación. La comida se empapa, así, de la devoción que sienten ella y Pedro y eso se trasladara a todos lo que la prueben.
Guajalote en mole, chorizo norteño, son otras de las recetas que dan forma a los capítulos de la serie producida por Salma Hayek. “Como agua para chocolate” es una imponente realización que además de disfrutarse, como sucede con los buenos melodramas, es una invitación a probar cada una de sus platos.

Bonus Track 1
“Como agua para chocolate” hace referencia a una expresión popular mexicana que se usa para describir el estado de ebullición del agua cuando se va a preparar el chocolate caliente. Se usa para indicar que alguien está muy enojado, porque es una analogía con el calor o con la temperatura en ascenso, que se manifestan en sentimientos como la rabia, el enojo, y, por supuesto, pasión.
Bonus Track 2
El éxito del libro y de la película fue tan grande que la misma Laura Esquivel colaboró con otros autores y algunos chefs en la elaboración de libros de recetas inspirados en su obra como El diario de Tita o El libro de las emociones.







