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Horta

Cocina honesta

Así se llama el proyecto de Lucas Díaz y Clara Chavarría en Villa Crespo: un restaurante con buen producto y técnica precisa. Díaz propone platos hechos con buena mano, sensibilidad y sin falsos humos. No sorprende que en 2025 lo haya recomendado la Guía Michelin.

Publicado por María De Michelis
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14 febrero, 2026
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CapitularSPG Lucas Díaz nació en Necochea y el mar siempre le tiró. Estaba ahí, como una postal cotidiana. El mar y el pan: cuando era chico, terminaba el colegio y empezaban las vacaciones, corría a la panadería de su papá a hacer medialunas. La gastronomía era parte de su diaria.

Para Clara Chavarría, en cambio, lo habitual era el campo, los asados del domingo, la tradición de su familia, dueña de un frigorífico dedicado a las carnes silvestres y de caza. Se había criado en Pehuajó, pero un día, igual que Manuelita, se fue, aunque no a París sino a Buenos Aires. La pareja se conoció en la capital y, en 2021, en plena pandemia, decidió cargar maletas y proyectos y mudarse a Portugal. Un volantazo o el deseo de buscar otro aire , de crecer. 

En Horta se pone el ojo en la calidad del producto: vegetales y cereales orgánicos, huevos de campo, quesos artesanales, carnes de pastura y pesca del día.

Después, todo se dio orgánicamente. Aunque Clara había estudiado comunicación social, en Europa terminó fogueándose en el servicio de sala. Lucas le dio vuelo a su formación profesional en distintas cocinas: desde un restaurante de hotel con estrella Michelin hasta un bistró francés, donde adquirió técnicas y en el que, confiesa, surgió la inspiración para soñar con el emprendimiento propio.

De la experiencia de la pareja en el Algarve luso nació el nombre: Horta es huerta en portugués. Y desde hace un año y medio también es el espacio blanco, impecable y cálido, de cocina vidriada, patio a cielo abierto con plantas nativas, una espectacular mesa compartida en redondo y un pequeño sector con verduras, hierbas y flores. La estructura la diseñó y montó el primo de Díaz, que vino desde Necochea.

De Necochea son, además, las piedritas en las que se apoyan los cubiertos y la piedra más grande en la que calzan los crackers que acompañan un pan brioche: el favorito del cocinero.

Qué comer

Fuera de carta, pedimos el tiradito de pez limón y (como todo, tiene su estación y había que aprovechar esta joyita del Atlántico). Excelente el corte del pescado y muy rica la “leche de tigre” de palta, con mango y tahine: sutil, pero nada sonsa. Enseguida llegó el tartar de trucha con hilos de puerro fritos sobre dados de tapioca y provolone, más sweet chilli. Una de las entradas más pedidas. Igual que los langostinos trufados sobre base de socarrat, con puré de arvejas y bisque. Díaz maneja con buena mano y creatividad las texturas y el contraste sápido; esta vez, teniendo en cuenta que el arroz y los langostinos tienen un dulzor natural, algún toque ácido le hubiera aportado al plato.

El menú, breve, está organizado en entradas, principales y postres. Hay alternativas vegetarianas, veganas, sin gluten y sin lactosa.

De principales, tortellini con mousse de parmesano (estacionado), manteca y salvia: se agradece la elección del relleno, para qué más. El grosor de la masa podría afinarse, detalles que seguramente el chef irá puliendo.

La carrillera (en algunos restaurantes suele venir deshilachada y compactada) aquí era una delicia. Tierna pero entera. La sirven con demi-glace, puré de papa y vegetales de estación. Otra vez, la importancia no solo del producto sino de la hechura.

De los postres, probamos el helado hecho aquí mismo y la cheesecake con base de dátiles y crema de cajú (apta para veganos y sin gluten). Todo el capítulo dulce necesita revisión y síntesis.

Pero da gusto ver a estos dos jóvenes en acción: la calidez del servicio de sala, el movimiento de los fuegos. Una cocina esmerada. Y honesta.

1 | Brioche y crackers.  2 | Gazpacho de bienvenida.  3 | Tiradito de pez limón.  4 | Despacho.  5 | Dados de tapioca.  6 | Langostinos en socarrat.  7 | Cigarros de ciervo.  8 | Tortellinis.  9 | Carrillera.  10 | Vinos de proyecto.  11 | Cheesecake.  12 | Helados de elaboración propia.

Clara se ocupa de los vinos: etiquetas de bodegas pequeñas y medianas de todo el país con la consigna de la baja intervención. Por copa hay espumosos, blancos, naranjos, rosados, tintos ligeros y de los otros.

Para más datos

Horta | Cocina honesta

Aguirre 1080 – Villa Crespo
De martes a sábados de 20 a 00.
Domingos de 12 a 15. Con y sin reservas.
Menú aquí
Reservas: horta.meitre.com
Muy buena relación calidad-precio.

IG: @horta_ba