Fan de los productos sin aditivos y la cocina sin maquillaje, López May no entiende el día a día sin fogones ni los viajes sin mercados. La acompañamos en su recorrido por Miami para descubrir ingredientes, platos y tendencias. Aquí, las pruebas.

Mientras recorre el Whole Foods Market del Downtown de Miami, Juliana López May parece una nena suelta en una juguetería. Todos los productos que vende esta cadena son 100% naturales y orgánicos, y eso es música para sus oídos. A medida que va llenando el changuito, se detiene a disfrutar del color y el aroma de los vegetales y frutas dispuestos de manera casi pictórica. A probar la textura de los quesos –hay de todo tipo y procedencia– y a mirar con ojos y entusiasmo, y voracidad de cocinera la zona de comidas preparadas, donde hay desde un restaurante étnico a una barra de sushi, pasando por una estación de raw food y un wine bar. Soy fanática de este lugar porque es ideal para el tipo de cocina que hago. Aquí, ningún producto tiene aditivos, ni siquiera los colorantes. Incluso los repasadores y las bolsas que venden están hechos con material reciclable. ¡Es el paraíso!, dice.

Acompañar a esta cocinera y emprendedora que desarrolló una línea de conservas y lanzó una colección de vajillas, en un circuito por Miami –no la de las playas y los shoppings, sino la gastronómica– es entregarse a un mundo amplio en el que caben locales de excepción, pero también mercados donde los mejores ingredientes están al alcance. Y no es que Juliana no esté acostumbrada a esta ciudad: la visita a menudo porque allí vive su amiga y diseñadora de sus cinco libros, Verónica Pasman. Pero a López May llegar a Miami le provoca un entusiasmo inocultable.
Me encanta la fusión de cocinas que se encuentra en los locales de toda la Florida, anticipa.

¿A qué lugares de la ciudad te gusta volver?
Tengo algunos rincones favoritos. Me gusta mucho ir a La Mar, en Brickell Bay; hacerme una escapada a Wynwood y pedir un café en la cafetería Panther. Tomar algo en el bar del Pérez Art Museum, en el Downtown. El Whole Foods Market es una visita obligada. También son obligadas las caminatas por Lincoln Road cuando hay feria de antigüedades. Y cada vez que visito a Vero (Pasman), me reservo un tiempo para disfrutar con ella del brunch que sirve el Hotel Claridge, en Key Biscaine.

¿Cuáles son los productos que más buscás y comprás en tus visitas?
Me pierden ingredientes como el syrup de agave, el extracto de vainilla, los caldos naturales, los chocolates. Pero también los utensilios gastronómicos, los  libros y las revistas de cocina.

Es sabido que sos una militante de la buena alimentación, ¿cuáles son las claves para llevarla adelante?
Varias: comer en estación y priorizar la calidad del producto, siempre. Consumir alimentos de todos los colores; y variado, sin restricciones, pero en pocas cantidades. Tengo una máxima: cuidarse un 70% y disfrutar un 30%. ¡Y hay que cocinar más en casa! Darle a la cocina un lugar especial en nuestras vidas.

«Soy fanática del Whole Foods Market porque es ideal para el tipo de cocina que hago. Aquí, ningún producto tiene aditivos, ni siquiera los colorantes».

Brownies de chocolate, avena, nueces y chips de chocolate

juliana-lopez-may(para 12 unidades)


150 g de chocolate amargo
50 g de chips de chocolate
200 g de manteca
1 taza de azúcar blanca
4 huevos
50 g de harina
50 g de avena instantánea
50 g de nueces


Precalentar el horno a 180°C. Derretir la manteca junto con el chocolate a baño María. Batir los huevos con el azúcar a blanco. Mezclar harina, avena y nueces picadas. Integrar las tres preparaciones y colocar en una asadera (de 25×35 cm) enmantecada y enharinada. Colocar por encima los chips de chocolate.
Cocinar a horno medio por 25 minutos: ¡afuera debe quedar crocante y sequito; y adentro, húmedo!

Miami de compras en 3 días

Dia 1

Del aeropuerto al Bonaventure Resort & Spa, magnífico hotel de la cadena Dazzler que se encuentra en Weston, a 60 km de South Beach y muy cerca de los Everglades. Atrás quedó un viaje largo que dejó cansancio y apetito. Después del check-in, directo al Irelands Steakhouse, uno de los 4 espacios gastronómicos con que cuenta el hotel. El menú, creación del chef ejecutivo Bob Axenfeld, es ecléctico: entradas variadas (arepas con langostino y palta, foie gras acompañado de papas, batatas, panceta y compota de cerezas) preceden una lista de principales donde conviven la langosta con el cordero y el salmón con el filet mignon. Bob ofrece una degustación que incluye vinos del Valle de Napa y de Sonoma. Genial.

Datos útiles

Bonaventure Resort & Spa   250 Racquet Club Rd, Weston (FL 33326), Estados Unidos.
www.bonaventureresortandspa.com

Ireland’s Steak House   Especialidad en carnes y mariscos. En Bonaventure Resort & Spa.

Bolivar Resto Lounge   Fusión de cocinas colombiana, venezolana y peruana. 841 Washington Ave. Miami Beach, (FL 33139), South Beach Area.

Larios on the beach   Cocina de estilo cubano. 820 Ocean Dr, Miami Beach (FL 33139), South Beach Area.

The Tides Restaurant & Terrace   Cocina internacional y clásicos norteamericanos. The Tides South Beach Hotel. 1220 Ocean Dr, Miami Beach, (FL 33139), South Beach Area.

La Mar / Gastón Acurio   Cocina peruana. Hotel Mandarin Oriental Miami. 500 Brickell Key Drive, Miami, (FL 33131).

Wynwood Kitchen and Bar    Tapeo estilo latino. 2550 N.W. 2nd Avenue, Miami (FL 33127).

Wynwood Art District    El distrito de arte al aire libre más grande del mundo. Ubicado entre North 36th Street, North 20th Street, la ruta interestatal I-95 y Northeast First Avenue.

Whole Foods Market   299 SE 3rd Ave, Downtown Miami, (FL 33131).

Dia 2

Agenda cargada. Primero una visita al Whole Foods Market, ubicado en medio de las uniformes moles de cemento del Downtown Miami. Siempre es un placer venir acá, dice Juliana mientras acopia productos naturales y orgánicos que vende exclusivamente este supermercado/meca del buen gourmand. El reloj apremia: en South Beach nos espera Jennifer, la guía de Miami Culinary Tours, empresa que ofrece veloces y puntuales degustaciones en diferentes restaurantes. Se suma a la gira Verónica Pasman. El punto de partida es Bolivar Resto Lounge, un lugar canchero donde probar empanadas de maíz amarillo y cebiche al estilo Perú. El itinerario continúa por dos locales ubicados en Ocean Drive, la avenida que costea un mar escondido tras un muro de palmeras. Sus fachadas Art déco confirman la Miami de las películas: barras al aire libre, mesas desbordantes de mojitos y vasos de cerveza, autos antiguos mezclados con descapotables último modelo, gente hiperlookeada y chicas en bikini y rollers. El tour continúa por Larios, el restaurante de Gloria y Emilio Estefan. Una apuesta desmesurada desde una decoración que reproduce el fondo del mar, donde sirven una clásica Ropa vieja de cerdo con chips de plátanos y dip de aceite y ajo. A unas cuadras de allí, el Turtle Room del restaurante del hotel The Tides, ofrece un ambiente más discreto e íntimo. También su comida, representada por un pollo al curry sabroso, extracto de una carta que mixtura platos internacionales y preparaciones estadounidenses, con acento en pescados y mariscos. No muy lejos de allí, en Brickell Bay, está el lujoso hotel Mandarin Oriental, con vista a la bahía, donde la apuesta de La Mar, la cadena de cebicherías de Gastón Acurio, es de alto vuelo. Domina la madera en muebles y revestimientos y un mostrador que despacha delicias: especialidades nikkei (nigiri pobre, con carne kobe), arroz chaufa (frito, con mariscos), fideos machos (pesca del día con mariscos, choclo y pimientos confitados), churrasco a lo pobre (chuleta de ternera, frijoles, arroz tacu-tacu, salsa chorrillana), su ya famoso pescado entero (esta vez, un besugo) y claro, los cebiches. Para el postre, picarones y chocolate en 4 texturas.

Dia 3

Es tiempo de Wynwood, el famoso distrito artístico de la ciudad. Galerías, vidrieras vanguardistas, veredas intervenidas y murales callejeros ilustran el paseo. Punto clave es Wynwood Kitchen & Bar, restaurante legado de Tony Goldman, hombre de bienes raíces y uno de los benefactores de este centro de arte urbano, creador de las “Wynwood Walls”. La visita incluye un festín: gambas al ajillo, guacamole, pico verde (tomate, cebolla morada y cilantro), hummus acompañado de pitas caseras, remolachas rostizadas (con queso azul, naranja y vinagreta de espumante y miel), cebiche de camarones. Y también un deleite visual, ya que las paredes del local deslumbran con pinturas de reconocidos artistas conceptuales como Shepard Fairey y Christian Awe. Final feliz para alimentar la memoria de la Miami culinaria.