
Julieta Oriolo
La cocinera de La Alacena cambió de formato pero no de estilo. En delivery, take away y ahora también en la veredita de su restaurante, sigue ofreciendo la mejor cocina de Italia. La de siempre y la de hoy.
ice que la cuarentena la obligó a recalcular el rumbo, como a todos, y que a pesar del caos existencial de estos meses de puertas adentro, pudo, junto con su socia, Mariana Bauzá, bancar la parada. Y ahora siente un respiro –literal– y una energía renovada a partir el permiso que otorgó el Gobierno de la Ciudad para los restaurantes que puedan dar un servicio al aire libre.
Desde entonces, en la veredita alegre de La Alacena, con sol y verde de primavera, la gente se instala –previa reserva– a tomar un Aperol o una copa de vino, a comer un sándwich de porchetta o de vegetales, un antipasto o un plato de pastas. Tagliatelle, tortellini, gnudi, maltagliatti, cappelletti, cavatelli, ravioli. Con salsas más sutiles, más sensuales, más fogosas: pomodoro, all’amatriciana, all’arrabbiata, de funghi y crema.
El local de al lado, prolongación de La Alacena, reúne una colección de panes, prensatti, conservas, quesos, fiambres. Todo se puede probar en el lugar o llevar para comer en casa. El delivery y el take away siguen a full.

La Alacena
Gascón 1401, Palermo, CABA.
Tel.: 4867-2549. laalacenacafe@gmail.com
De lunes a viernes de 10 a 21. Sábados y domingos de 10 a 17. Indispensable reservar para poder sentarse a la mesa.
@laalacenacafebazar




