Mezcla acaba de lanzar este proyecto con el sello de Pablo Massey y la consigna del producto en primer plano.

omates de Mendoza, anchoas marplatenses, sal de Chubut. Lo mejor de cada provincia pero sobre todo productos de cercanía que recorren la menor cantidad de kilómetros posible. Ese es el repertorio de la rotisería, un espacio coqueto ubicado dentro de La Panadería de Pablo, donde conseguir ingredientes de primera, conservas, especias, legumbres, semillas,  y también donde comprar comidas ya hechas.

La lista incluye vithel toné, lengua a la vinagreta, ensalada Caesar, pollo al horno terminado en Josper o una espectacular milanesa de bife de chorizo tamaño XL para compartir (junto con la lengua y el pollo, favorita del lugar). Hay repertorio de guarniciones, quesos, fiambres, postres a precios medios. Y una búsqueda de identidad porteña. Platos de toda la vida interpretados con técnicas actuales y elaborados con puntos de cocción justos y buenas materias primas.

Y ADEMÁS…

A las novedades que Mezcla puso en marcha en pandemia, se sumó una huerta agroecológica. “Apenas a 15 km de nuestros restaurantes tenemos vegetales incomparables, cosechados todas las semanas”, dice Guada García, su alma mater. El sueño de tantos cocineros y cocineras. “Por ahora incorporamos algunos productos pero la intención es que esto crezca”, remata García.

También se incorporó La Panchería, el hijo irreverente de La Panadería de Pablo, una iniciativa pensada para un público joven, aunque más de un adulto se tienta con los panchos en distintas versiones. Todos preparados con pan brioche y salchichas de dos tipos: húngara –100% cerdo, con más textura que la rosca polaca–, y Frankfurt, ambas desarrolladas con Corte Carnicería.

Quién es quién: el alemán lleva pan brioche, salchicha húngara, chucrut, pepinos encurtidos y mostaza Dijon. El  Yankee: salchicha Frankfurt, alioli casero, schriracha, panceta crocante (una bomba). El argento, salchicha Frankfurt, mayonesa de chimichurri, relish casero y queso de cabra y es súper equilibrado. Para los poco amigos de las salsas y toppings, está el pancho a secas.

En cualquier caso, la relación calidad-precio es buena. Un punto importante en tiempos de vacas flacas y crisis gordas.

lapanaderiadepablo.com

La Panadería de Pablo

Corrientes 421 a metros de Av. Libertador,
Complejo La Palmera, Olivos.
Martes a Domingo de 9 a 23.
IG: @lapanaderiadepablo