La verdad de las
salsas argentinas
Son las de siempre, las de las parrillas históricas o las nuevas, las de los bodegones y de todas las casas. Algunas llegaron de Italia, pero aquí se transformaron en otras y ya son nuestras. Qué versiones se popularizaron y dónde probarlas, en esta nota.
n el patio andaluz de Abreboca, en pleno Chacarita, se siente el aroma inconfundible del bife de chorizo acompañado del chimichurri que prepara con especias de Cerrillos, Salta, Leonardo Govetto Sosa – El Tucu–, un cocinero y charcutero que aprendió su metier charcutero junto a Guido Tassi. Es el mismo chimi –y siempre es otro, de acuerdo a la mano del cocinero–, que llega a la mesa en Cabaña Las Lilas, El Preferido de Palermo, la Parrilla Don Julio, La Cabrera, La Dorita, Madre Rojas y tantos restaurantes de carnes de Buenos Aires y bodegones como La Pipeta, un sitio que abrió en 1961. Y también es el mismo de los puestos de la Costanera Sur donde L-Gante y Wanda Nara internacionalizaron la imagen del choripán, o que se recreó en innumerables variantes en la Chimi-Cup del Festival anual de gastronomía en San Isidro “Bocas Abiertas”.
Recetas de Salsa criolla, Chimichurri y Llajwa de El Tucu (Abreboca)
- Salsa criolla: cebolla, tomate y morrón. A mí me gusta usar el verde y el amarillo, por una cuestión de color, y que sientas el morrón. Además ambos tienen su sabor particular que le añade a la criolla su impronta. Aceite de girasol y vinagre de vino porque si ponemos oliva o alcohol tapa el sabor de los ingredientes, afirma Leonardo.
- Chimichurri de hierbas (secas): 50 g de orégano, 200 g de ají molido que tenga un picante amable, 50 g pimentón, 10 g de ajo fresco rallado no picado, 100 cc de aceite de girasol y 300 cc de vinagre de alcohol. Hiervo el vinagre junto con sal y se lo agrego caliente a la parte seca para hidratar, y luego cubro todo con aceite, explica.
- Llajwua: su fórmula incluye tomate rallado, vinagre de jerez, por cada medio kilo de tomate rallado, 10, 5 g de ajo rallado. Yo lo cocino. Después agrego aceite de oliva, un poco de ají molido y pimentón, indica.
Es que el chimichurri, la llajwa, la salsa criolla, la salsa golf y las salsas para las pastas italianas adaptadas a nuestro paladar, son las que reconocemos en nuestra mesa y son tan relevantes como el ingrediente principal del plato. Sosa lo explica bien: el chef sausier es una de las figuras más importantes dentro de un organigrama clásico de un restaurante. Es el responsable de hacer que la proteína, la pasta o lo que fuera, realce.
Por su parte, Pablo Fridman en Condarco, ofrece su versión de este clásico los sábados al mediodía junto con el asado en la vereda de la calle Dorrego: su fórmula incluye perejil, orégano, vinagre, romero, tomillo, ajo, ají molido, ralladura y jugo de naranja, salmuera, vinagre y miel. Sobre el origen de este adobo no hay certezas sino leyendas: la del irlandés James Mc Curry o del curry de los ingleses, o del tximitxurri vasco. Lo único cierto es que varía de fogón en fogón, de provincia en provincia.
En cambio, no hay dudas sobre el origen de la salsa Golf: la creó en la década del 20 Luis Federico Leloir, el famoso médico, bioquímico y farmacéutico, premio Nobel de Medicina. Cuentan que pidió a un mozo del restaurante del Mar del Plata Golf Club, donde se reunía con sus amigos, distintos aderezos para probar y mezcló cantidades iguales de mayonesa y de ketchup para sus langostinos. Hoy es un clásico de los sándwiches de miga o la pizza de palmitos que además se popularizó en América Latina.
La reivindicación de la llajwa
El salteño Federico Díaz –en la cocina de Costumbres Criollas desde hace 26 años– comenta que cada tres meses va a Salta a traer especias para sus 14 variedades de empanadas, su locro, sus humitas y sus tamales. Allá casi nadie le dice llajwa sino salsa picante, y en CABA si pedís salsa picante muchas veces te traen chimichurri, se queja.
La llajwa es la salsa argentina favorita de Mariano Ramón, cocinero de Gran Dabbang y amante de las especias y hierbas de todo el país y del mundo: para mí es la salsa argentina por excelencia y creo que hay que reivindicarla: me da lástima que no esté en todas las casas de empanadas. Es con la cual me siento más identificado y sería bueno poder hacer mayor cantidad de variantes dada la diversidad de productos y culturas culinarias de la Argentina, cuenta.
1 | Condarco. 2 | Nuestras Costumbres Criollas. 3 | Pepito, bodegón porteño. 4 | La charcuterie de Abrebocas.
El camino del pesto
Muchas de las salsas que acompañan nuestras pastas nacieron en Italia, pero aquí las adaptamos. Mi mamá –Rosa– era italiana, y con ella y mi hermano abrimos nuestras casas de Pasta Doña Rosa en Quilmes en el 83. Hoy está toda la familia involucrada: en total tenemos 9 fábricas repartidas zona sur (Quilmes, Bernal, Barracas, Sarandí, Avellaneda, Berazategui), una de ellas exclusivamente para celíacos. Hacemos cuatro variedades de salsas: filetto con albahaca y ajo; Bolognesa con carne picada y salchichita; salsa blanca con crema de champis, y el famoso pesto que hacemos con la nuez aparte, en una bolsita, cuenta Carlos Castignola, el creador de este local que, entre otros clientes, alimenta a los jugadores de la Selección Argentina y a toda la AFA con sus ravioles caseros de carne y verdura, o los orecchiette.
1 | Pastas Doña Rosa. 2 | Chimichurri compacto de Abrebocas. 3 | Salsas varias en Olivera. 4 | Madre Rojas.
Tal como reclama Leo Salerno, italiano que vive hace dos años en el país experto en gastronomía, las recetas locales son bien diferentes de las italianas. El pesto en Italia está en los supermercados, se suele comprar elaborado, salvo en Génova. Aquí casi siempre tiene una nota de ajo más fuerte, y nueces en vez de piñones. Tampoco se le agrega el queso pecorino además de parmesano, como allá. Por otra parte, Salerno subraya que por definición esta es una salsa cruda y no debe ser cocinada.
En cuanto al tuco, independientemente de si hablamos de ragú napolitano, boloñesa, etc., hay algunas diferencias claves en su preparación. Primero, la base de muchísimas recetas de la tradición italiana, el sofrito. Esta “santa trinidad” originalmente estaba compuesta por cebolla, zanahoria y apio, a veces ajo.
En Argentina, en cambio, la base incluye cebolla, morrón, ajo y zanahoria. También cambian las especias y los aromas: en Italia se usan principalmente sal, pimienta y se añaden hojas de laurel, mientras que en nuestro país se agregan especias como pimentón, de vez en cuando comino y, con mucha frecuencia, orégano: en Italia su uso es más limitado, concluye Salerno.
Un ingrediente que aparece en algunas recetas, pero que suele ser demonizado, es la panna (crema de leche). Aquí es muy común encontrar platos de pasta con salsas a base de crema, especialmente en las salsas blancas. En la península, salvo excepciones (como los tortellini alla panna o el penne alla vodka, típico plato de los 80’ que volvió al ruedo con una versión que aquí llamamos “salsa rosa”), no está muy presente.
Para Julieta Oriolo, de La Alacena restaurante y casa de pastas, que ahora también las enseña en un curso on line, las recetas se fueron modificando con el correr de los años: por ejemplo, la parisienne, que viene de la Bechamel y de Francia, en Italia no existe. O la Scarparo, de “scarpe”, zapato, en este país se hace con tomate, panceta y un poco de crema. Esta salsa aparentemente viene de Calabria, sur de Italia, de donde viene toda mi familia y donde nunca se hizo así, ríe.” El tuco y pesto, concluye la cocinera, los hicimos nuestros, nada que ver con las versiones de allá. •
Para más datos
- Abreboca. Fraga 541, Chacarita. Ojo de bife con manteca de chimichurri. IG: @abreboca.ba
- Bodegón Olivera. Olivera 901, Parque Avellaneda. Parrillada con salsa criolla y chimichurri. Pastas con salsa rosa, tuco y pesto. IG: @olivera.ar
- Condarco. Av. Dorrego 901, Chacarita. Asado algunos sábados al mediodía con chimichurri y salsa criolla. Llajwua en época de tomates. IG: @condarco
- La Alacena Trattoria. Gascón 1401, Palermo. Bib Gourmand 2024 Michelin. Cocina Italiana x @julietaoriolo. IG: @laalacenapastificio
- Costumbres criollas. Esmeralda 1392, CABA. Empanadas tucumanas y salteñas con llajwua. Locro con salsita. Humita y tamales. Carbonada. Próximamente abrirá su sucursal en Caballito. IG: @costumbrescriollas
- Madre Rojas. Rojas 1600, Villa Crespo. Juan Barcos utiliza clásicas salsas argentinas. De la criolla y el chimichurri adapta el picor y la acidez a través de un vinagre artesanal que prepara con algunas frutas de estación y especias como galanga, o krein, un rábano picante. IG: @madrerojas
- Pastas Doña Rosa. doñarosasingluten.com.ar – IG: @pastas.donarosa
- Pepito. Bodegón porteño. Montevideo 383, Centro. Trío de empanadas (tucumana, salteña y de ossobucco) con llajwua.
IG: @pepitobodegon







Genial!!!! Que buena escritura