
Maido
EL Mejor Restaurante del Mundo 2025
En The World’s 50 Best Restaurants –esta vez en Turín, Italia–, Mitsuharu Tsumura recibió el premio que un año antes había logrado su compatriota Virgilio Martínez. La lista mostró la potencia latinoamericana: en los 10 primeros puestos figuran 3 representantes regionales además de Maido: Kjolle (Lima), Quintonil (CDMX) y Don Julio (Bs.As).
urín se convirtió en el epicentro de la gastronomía al albergar la ceremonia de premiación de The World’s 50 Best Restaurants 2025. El evento, que se celebra cada año en distintas ciudades en el mundo desde el 2002, llegó a la capital del Piamonte, insospechada y sorprendente para muchos, con una agenda que incluyó foros, catas, bartenders invitados y cenas exclusivas. Como si se tratara del Cónclave, días antes se especulaba en quien podría ser el primero en la lista.
Asador Extebarri en el país vasco, que ocupó el segundo lugar, igual que en 2024, se perfilaba como el favorito y más teniendo en cuenta que tiene 35 años de historia. Para sorpresa de muchos en el auditorio, fue Maido de Mitsuharu Tsumura en Lima, Perú quien se llevó el primer lugar. El restaurante habla de las raíces del chef, de la cocina nikkei, ese encuentro entre la cultura culinaria japonesa y peruana, pero últimamente se ha dedicado a explorar la tradición y la despensa andina y amazónica. Hemos demostrado que tenemos los ingredientes, los sabores, la sazón, años de historia. En Latinoamérica tenemos una cocina sólida, sentenció Tsumura. También recalcó el rol importante que tiene la comida como agente de cambio, de desarrollo y de unión. Este es el segundo restaurante peruano que queda como el primero en esta lista después de que lo lograra Central en 2023.
En noviembre del año pasado, Mitsuharu Tsumura celebró los 15 años del restaurante con una fiesta gigante sin precedentes que reunió a la comunidad gastronómica de Latinoamérica y parte del mundo. Así como pasa en las campañas políticas, no se puede desconocer que los restaurantes hacen lobby, pero esto no desluce en ningún momento el valor, la calidad del trabajo y el mérito que les corresponde.
El hecho de que sea número uno obedece a varios factores: primero al talento, la excelencia culinaria, el servicio en sala y a la gran hospitalidad que se vive en las mesas de Maido. Segundo, porque Lima es capital gastronómica desde hace más de una década y una de las razones principales para visitar Perú es la comida, casi al nivel de Machu Picchu
Esto hace que esté más expuesta a los ojos de los votantes. Tercero, porque Micha es querido por todos, por su carisma, por su buena onda, por su empatía y su cariño. Los votos, como en las elecciones políticas, son emocionales y esto puede que influya eventualmente. Cuarto, porque la comunidad peruana es muy unida, articulada y apasionada. Tanto cocineros, periodistas y amantes de la comida (justamente este tipo de personas son las que integran el panel secreto de votantes), alzan la bandera peruana con orgullo y al unísono. Hay un consenso y un apoyo muy grande entre todos ellos.
La edición 2025 de los 50 mejores del mundo confirmó también la potencia de la región: entre los diez primeros hay cuatro restaurantes latinoamericanos.
#1 Maido. #3 Quintonil. #9 Kjolle. #10 Don Julio.
La potencia latina se evidenció con dos restaurantes más dentro del top 10. Quintonil en Ciudad de México obtuvo el tercer puesto y Kjolle en Lima de Pía León entró en el puesto nueve y se alza como la primera mujer que entra en estos primeros diez escalones. Justamente saber este dato, hace que nos preguntemos por qué se había tardado tanto una mujer en liderar la lista.
Por otra parte, la buena noticia para Argentina estuvo del lado de Don Julio, en Buenos Aires, que consiguió mantenerse en el puesto número 10. Pablo Jesús Rivero y Guido Tassi han demostrado que su restaurante es más que una parrilla argentina. La tradición, la ganadería regenerativa, la búsqueda y el desarrollo del producto, la cava de vinos extraordinaria y única que han formado con el tiempo, el dominio del fuego, el gran servicio son todos factores que los han llevado no solo al éxito, sino al reconocimiento y al cariño que tienen sus comensales por esta esquina de Palermo.

A veces loable, a veces, lobby
Es muy difícil hablar del mejor restaurante del mundo, porque el concepto es imposible de medir. Más que una evaluación de lo “mejor”, los premios funcionan como una guía y como un espejo de la escena global culinaria. Incluso teniendo en cuenta la competencia y la rivalidad, que claramente existen, la lista sirvió –y sirve– sobre todo para formar comunidad, para unir a los cocineros de todas partes del mundo y eso es algo que se sintió en estos días. La premiación fue una oportunidad para seguir empujando las fronteras de lo que la gastronomía mundial considera valioso. Aunque el sistema no es perfecto y arrastra vicios, cada nuevo nombre latinoamericano en la lista es también un paso hacia la diversificación del panorama culinario, que esta vez tuvo su vidriera mayor en Turín, la capital del movimiento de Slow Food, de las avellanas, de los cafés históricos, de las trattorias, de los espléndidos Barolos y Barbarescos, del chocolate, de su majestad, la trufa de Alba, del vermouth, del vitello tonnato, el giandujotto, el arroz, la nutella y Fiat.
El marco de los 50 Best, permitió disfrutar de la ciudad y su encanto discreto, como el de su gente y sus edificios, que pueden pasar desapercibidos, pero en su interior aguardan sorpresas espectaculares. Esta, que fue la primera capital de Italia, atesora más de 50 museos, entre ellos, el egipcio, con la colección más grande después del Museo de El Cairo. Visitar la capital del Piamonte por primera vez es fascinarse con la cantidad de plazas, los palacios reales y la historia contenida en cada uno de sus productos o platos.
Roma, Florencia, Venecia y Milán se roban la atención de los turistas, mientras que Turín es un secreto guardado, una ciudad elegante, sin alardes, el equivalente al lujo silencioso, dispuesta para ser descubierta mucho más allá de cualquier evento gastronómico.





