Naní

Cocina armenia

Platos tradicionales (y ricos) en este restaurante de Villa Crespo donde Natalia Demirdjian recrea las recetas de las mujeres de su familia.

Publicado por María De Michelis
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26 enero, 2025
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CapitularSPG Apenas cruzar la puerta de este espacio con salón de ladrillos a la vista, hierro negro, lámparas de trazo industrial y una vereda donde dilata su frontera, me envuelve el aroma a comino y anís, canela y clavo. Dicen que algo parecido pasa al aterrizar en Armenia, donde el aire es un abrazo de especias.

Naní significa “madre” en un dialecto armenio, y es la obsesión de Natalia Demirdjian, hija y nieta de cocineras, mujeres sabias que le enseñaron las técnicas de los panes planos, la correcta utilización de los lácteos, las claves de esta cocina perfumada. Su aventura comenzó en Villa Urquiza, cocinando platos para llevar. Cuatro años más tarde, con el Almacén Naní marchando a todo vapor, llegó el turno de dar el salto y abrir un restaurante propio.

El repertorio de preparaciones que se elaboran a diario, como quieren las costumbres familiares, incluye medzé (tapeo armenio), picoteos, entradas calientes, distintos tipos de arroz pilav, kebabs, principales, cocina de olla y postres. De beber, limonadas, cerveza armenia, tan (Airan), a base de yogurt natural, anís, vinos argentinos de etiquetas clásicas, café armenio y tés.

Qué comer

La carta es una colección de recetas armenias de ayer y de hoy, siguiendo la pista de los sabores de Zeytun, Baghchá, Lapach y Marash, o el mapa de sus raíces. Los incondicionales del hummus van a relamerse con la cremosidad de la versión que acá se sirve. Hay falafel, lehmeyun, khachapuri (ese pan georgiano de corteza firme, relleno de queso y huevo poché), rollitos de berenjena rellenos de crema de yogurt, granadas y nueces, borek, hojas de parra rellenas de arroz, tabule, delicadeza, equilibrio en la sazón. El mante, ese «mandala» hecho de barquitos rellenos de carne que demandan paciencia y buena mano, llega en un caldo con yogurt y manteca especiada que le otorga doble textura,. Volvería por
ese plato. 

Para la despedida, shamali de sémola, baklava, gurebie y gadaif. No  hay comida armenia sin dulces, el reino de las nueces, los pistachos, los dátiles, la miel.

Naní es un restaurante y también un puente a las cocinas armenias de otro tiempo, fórmulas de mujeres que, igual que
en todas las culturas del mundo, sostuvieron y transmitieron las tradiciones gastronómicas de su tierra de generación
en generación.

Para más datos

NANÍ Cocina Armenia
Gurruchaga 1088, Villa Crespo.
Mediodías, de martes a viernes entre las 12 y las 15:30, salvo en enero y febrero cuando el local abre solo por la noche.
Durante el año, Naní ofrece un menú ejecutivo: un plato fuera de carta más una bebida sin alcohol y un café por un precio que ronda los $12.000 y $14.000, según la preparación.
El restaurante también tiene un almacén con preparaciones listas para consumir. Todo se hace en el momento y se sirve en packaging descartable.
Horario especial de enero y febrero: martes a sábados de 20 a 23:30 hs.

IG: @nanicocinaarmenia