Toti Quesada abrió sus puertas en diciembre pasado para compartir distintas propuestas gastronómicas y encuentros colaborativos en una casa emblemática de Barrio Norte.

éctar nace de una búsqueda por compartir una pasión, un espacio y su historia. El corazón del proyecto es el disfrute, en donde la cocina es la excusa perfecta para generar un encuentro y en el que se brindan clases de cocina, talleres, encuentros y eventos.

Escenas que cambiarán todos los días sostenidas por una arquitectura excepcional: una cocina a la vista, aromas que invitan, sesiones de fotografía, círculos de mujeres y más. Toti Quesada está al frente del Taller de cocina, el Salón de eventos y el nuevo espacio de Catering llamado Teodelina.

El Taller es el espacio de exploración, de pruebas y de compartir. Es la extensión de la cocina de la casa de la chef. Su propuesta se basa en compartir recetas, mostrar distintas maneras de cocinar, dar a conocer distintos productores del país y disfrutar también juntos del momento de comer. Se trata de una cocina de encuentro: entre aprendices, amigos de la casa, cocineros y productores.

En el Salón de eventos se brindan experiencias a medida, con una atención personalizada y curada, en donde se creen cosas bellas y deliciosas. Banquetes para compartir y disfrutar.

Los detalles son parte importante de este entorno: manteles, velas, flores y plantas, más la vajilla diseñada por la firma Obra de Mano para cada evento. Los vinos del espacio se seleccionan con esmero por el exclusivo club de vino Enófilo, asegurando acuerdos perfectos para cada ocasión.

También hay un Mercado de productos seleccionados en colaboración con colegas, artistas y productores. Desde la línea de cerámicas de Toti Quesada, delantales por Bolazo, cuchillos de Ramo Filos, pósters y postales de Magalí Polverino, productos de Facón, libros, y una carta de vinos y productos comestibles especialmente seleccionada.

Néctar es también un espacio de encuentro y trabajo colaborativo de distintos oficios de mujeres emprendedoras, como el estudio de fotografía de Magallí Polverino, especializada en gastronomía y still life.

Astrid Hoffmann se suma al proyecto con Carpa Rosa, en donde acompaña círculos de reflexión de mujeres y talleres. En conjunto con la arquitecta Candelaria Urquiza, quien llevó a cabo la remodelación de la obra, lograron darle una impronta femenina y funcional a esta antigua casona que hoy reúne a tres amigas y colegas para juntas complementar y enriquecer sus trabajos.

Con el desafío de cuidar el patrimonio, tanto en su fachada como en su espíritu, se buscó mantener la impronta original de quien fuera su antigua dueña Tita Tamames, productora teatral y personaje de la cultura de la ciudad. Construida en 1919, la casona es un oasis en pleno Barrio Norte de una belleza única y será el corazón del proyecto, que hoy vuelve a abrir sus puertas para recibir nuevos banquetes.

IG: @nectar.casa