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Pizza Paradiso

In pizza we trust

Donato de Santis acaba de estrenar local donde ofrece pizza en distintas versiones para comer al paso o disfrutar en casa. Un imperdible palermitano.

Publicado por  | May 15, 2024 |  |     

a pizza nació en Italia pero gira en su propio mundo. Nosotros la conocemos gracias a los italianos del sur que la trajeron desde su patria al Río de la Plata. En el camino se fue adaptando y al final del recorrido cobró vida propia cambiando de formato, de esencia y presentación. Para Donato de Santis, este producto representa mucho más que una comida: “la pizza da alegría”, dice el cocinero italiano que plantó bandera en Buenos Aires hace décadas y a lo largo de los años se convirtió en chef mediático, en empresario gastronómico con más de un éxito y en marca registrada. Pruebas al canto. Cucina Paradiso ya es un clásico, Casa Paradiso se instaló en un amplio espacio del shopping Alcorta y sus pizzerías se multiplican. Están ubicadas en Belgrano, Pilar, Mendoza. La última abrió en Palermo y está pensada para comer al paso instalados en las pequeñas barras de la vereda, u optar por el delivery y disfrutarla en casa. 

“Pizza es la palabra gastronómica más difundida y reconocida en el mundo”, dice Donato de Santis.

¿Versiones? Muchas. Está la romana, in teglia, apta para cualquier topping y lista para regenerar. Los pizzanini, esos sándwiches de pizza que admiten variedad de rellenos: con jamón, mozzarella, rúcula. La figona, rellena y de morfología inquietante. La frita. O la napolitana: atenti, esta obedece a un estilo que requiere una hidratación importante de la masa y la cocción –“en realidad se trata de la evaporación del agua”– aclara Donato, en horno a unos 400 grados durante no más de dos minutos. Jamás estirarla con palote porque se perdería su textura y el cornicione, borde ancho que cumple la función de evitar que los ingredientes que cubren la masa se escapen. La napolitana tiene sus reglas y el pizzaiolo –en este caso Aymer Carbajal– lo sabe. Su coreografía empieza con la suave presión de los dedos desde adentro hacia fuera, sigue con el golpeteo –“schiaffo”– y con el giro sobre el dorso de la mano para después lanzarla al aire: a quién no le gusta ver esta prestidigitación.

En esta pizzería palermitana se puede comer pizza en el lugar, pedir para llevar o tomar la opción de delivery.

Está claro que sin producto de calidad no hay buen resultado y aquí cada materia prima se elige a conciencia: lácteos, aceite de oliva, vegetales, embutidos, en especial la harina, de doble o triple cero o una mezcla de ambas. Debe provenir de trigo noble, sufrir una molienda correcta, reunir las cualidades proteicas –mucho gluten– para resistir un correcto amasado. A tal punto Donato le dedica atención a la harina, que tiene su propio molino en el que hace pequeñas producciones.

Puede que para un italiano este plato no llegue a alcanzar el mismo rango que la pasta, que se come en familia. Pero para un argentino, la cosa es distinta. En el país de la carne hay más pizzerías que parrillas. La pizza forma parte de nuestras pasiones, regala muchas ocasiones de consumo. Y siempre es una fiesta.

Los que prefieran comer en la pizzería pueden acompañar la pizza con aperitivos, vinos o cerveza. Además de pizza hay antipasti, fritti della tradizione, panini, panchitos, ensaladas, café y pastelería italiana (la sfogliatella es un must).

Pizza Paradiso
Asporto & Delivery

Costa Rica 4675. Palermo.
Linktr.ee/pizzaparadisoar
WhatsApp: 11 3212 5692

IG: @pizzaparadisoar