1 | Cóctel de bienvenida.  2 | Steak tartare, tuile de parmesano.  3 | Burrata, gazpacho blanco de ajo y almendras.  4 | Precisión en la cocina.  5 | Mini Hamburguesa Angus.  6 | Nino bergese.

Presencia

La elegancia según Recoleta

Un holandés enamorado de Buenos Aires (y sobre todo de este barrio) y un chef -Rodrigo Dacosta- con técnica probada. Presencia abrió sus puertas con la ambición de convertirse en sinónimo de cocina refinada en la ciudad.

Publicado por María De Michelis
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19 septiembre, 2025
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CapitularSPG Nicolás Houweling vino de Ámsterdam a instalarse en Buenos Aires, y de todos los barrios porteños eligió Recoleta, según él, el lugar que más representa a esta ciudad. Hace unos meses inauguró Presencia, vecino del Palacio Duhau. Su hermana está a al frente del café ubicado en planta baja, en la esquina de Montevideo y Alvear.
El restaurante se extiende en mil metros cuadrados, con barras, un salón imponente y una gastronomía afrancesada. La cocina está en manos de Rodrigo Da Costa (ex Hyatt y Le Rêve), que despliega una carta breve en número, abundante en recursos.

1 | Bente y Nicolás Houweling.  2 | El amplio y comfortable salón.

Se arranca con amuse bouche de paté y se puede seguir con un steak tartar al que suma caviar corona con una delicada y bella tuile de parmesano (¿hacía falta?).

Varias entradas tientan, no pedimos la burrata, trámite obligado de los restaurantes porteños, que aquí llega con gazpacho blanco de ajo y almendras, chutney de tomates, pickles de hinojo y trigo sarraceno. Los mejores momentos aparecen cuando el barroquismo baja: los mejillones glaseados con papas noisette (apanadas y fritas), panceta ahumada y perejil son pura concentración de sabor, un plato redondo que podríamos haber repetido.

Rico el rogel de hongos —masa crocante, mascarpone, manzana y demiglace— un bocado otoñal que acompañamos con un Pinot Noir (acuerdo de manual, no falla). Entre los principales, elegimos el pollo orgánico confitado con cremoso de papas, y el nino bergese de masa ligera y topping de vegetales. Al cortarlo, aparece el esperado derrame de yema.

Una rara avis de la carta: el tournedó Rossini, plato casi arqueológico en Buenos Aires, nacido del homenaje a Gioachino Rossini –El barbero de Sevilla, entre otras obras– que le había rendido Auguste Escoffier. Aunque las disputas sobre su origen siguen vigentes. Rossini, compositor genial y glotón irredento, era fanático del foie, el caviar y las trufas: “La trufa es el Mozart de los champiñones”, decía. Las de Presencia son del sur argentino.

La coctelería es de nivel, la selección de vinos, cuidada y amplia en regiones; servicio, joven y eficiente. Hay incluso convenio con Uber para que nadie se prive de beber, gesto práctico que delata el pulso cosmopolita del dueño.

Presencia tiene todo lo que busca su clientela natural: las señoras de Recoleta, los políticos que no quieren fotos y los empresarios en busca de intimidad. Rodrigo Da Costa domina la técnica con holgura. Si se anima a soltar la mano, podría pasar de la extrema corrección a la saludable creatividad.

1 | Rogel de hongos.  2 | Rodrigo Da Costa, cocinero.  3 | Mejillones.  4 | Buena selección de vinos.  5 | Merluza Negra.  6 | Brigada sólida.  7 y 8 Tournedó Rossini.  9 y 10 Final.

Para más datos

Montevideo 1789 – Recoleta
Tel.: 11 2310 0021. Lunes a sábados, de 12 a 15:30 y 19:30 a 00.
Precio: $$$. Reservas: presencia.meitre.com