Amasar es algo que hago desde chica y que me recuerda los domingos de mi infancia, mi tía Tina, mi abuela Tina (sí, se llamaban igual) y sus pastas. En el reparto de genes no salí favorecida con sus ojos azules y ese pelo lacio hasta la cintura que ella recogía en rodete impecable. En cambio heredé su palo de amasar, su amor a la cocina y su carácter.

sta vez no hice ravioli ni spaguetti sino sorrentinos. La masa es una adaptación de una receta de @donatodesantis @cucinaparadisoba¿El relleno? Ingredientes que encontré en la heladera: ricotta, limón, queso, nueces. Especias que nunca me faltan, como la pimienta o la nuez moscada.

Ingredientes

Para la masa
300 g de harina 0000
50 g de semolín
3 huevos
Chorrito de agua
1 cda de aceite de oliva virgen extra
1 cdta de sal fina

Para el relleno
500 g de ricotta
2 yemas
50 g de queso rallado
Ralladura de ½ limón
Sal marina, a gusto
Pimienta, a gusto
Nuez moscada, a gusto
6 nueces picadas muy finamente

Para la salsa
50 cc de tomate triturado
2 dientes de ajo
Aceite virgen extra, c/n
Sal, a gusto
Albahaca fresca, a gusto

Procedimiento

Para la masa
Hacer una corona sobre la mesada con los ingredientes secos. En el centro, agregar los líquidos e ir mezclando con tenedor. Después, incorporar con la mano los secos de arriba hacia el centro. Integrar bien.
Amasar con la parte inferior de las palmas alternando una mano con la otra hasta que la masa quede bien lisa y no se pegue en las manos. Envolver con papel film y dejarlo descansar a temperatura ambiente durante una hora aproximadamente.

Para el relleno
Escurrir la ricotta en un colador fino para quitarle el exceso de agua. Mezclarla con el resto de los ingredientes. Estirar con palote o pasar por pastalinda la masa (número 6), espolvoreando cada tanto con semolín para evitar que se pegue.
Colocarla en moldes de sorrentinos, rellenar y tapar con otra lámina de masa. Reservar en una fuente con semolín.

Para la salsa
En una cacerola caliente, agregar un chorrito de aceite virgen extra y luego incorporar el ajo. Revolver y cocinar apenas, cuidando que no llegue a dorarse.
Incorporar el tomate, mezclar bien  y dejar que se reduzca. Agregar fuera del fuego pimienta negra de molinillo. Reservar.

Armado y presentación

Colocar abundante agua en una cacerola. Cuanto el agua hierva, añadir sal gruesa (10 g de sal por litro de agua). Echar los sorrentinos y bajar el fuego.
Cuando los sorrentinos suben a la superficie, señal que están listos.
Servir con la salsa, unos hilos de aceite de oliva virgen extra y albahaca fresca por encima.

La terapia de harina y agua y la memoria
de una vida normal me salvan de la angustia
entre paredes.