
Todos los fuegos, el fuego
Las claves de los curries
De ningún lugar y de todas partes: en el curry hay tantas versiones como regiones en las que se prepara y cada lugar aporta sus perfumes, sus colores y sus técnicas. ¿Cómo prepararlos sin fallar en el intento? ¿Dónde disfrutarlos en Buenos Aires? Aquí, las pistas.
Publicado por Paloma Cladera | Sep 5, 2024 | Recetas |
egún la RAE, el curry es un condimento de color amarillo, originario de la India, que consiste en una mezcla de especias en polvo. La Academia se equivoca. El curry es mucho más que ese condimento que suele estacionarse un tiempo incalculable en bolsas de plástico sobre los estantes de una góndola (y en consecuencia pierde calidad y perfume).
Entonces, ¿qué es un curry? Mariano Ramón, dueño y chef de Gran Dabbang, un restaurante palermitano que explora sazones y aromas de Asia, lo define a grosso modo como un guiso especiado. Curry, entonces, es un concepto que se puede encontrar en cualquier parte del mundo, una preparación que toma características únicas según la disponibilidad de ingredientes de ese entorno. Incluso podemos decir que hay curries en diferentes regiones de Argentina. No los llamamos de esa forma, pero en esencia lo son. En cualquier caso, se trata de una comida cercana, un plato caliente y sabroso que se come con cuchara y funciona como excusa para reunirse.
De India o del Sudeste Asiático
Uno se tiene que plantear sí o sí qué tipo de curry quiere hacer. Después podés mezclar estilos, pero tenés que ir por un camino. Nosotros no seguimos ninguna receta tradicional, pero tenemos claro qué tipo de curry queremos lograr, explica Mariano. Y es que existen millones de variantes incluso dentro de cada país, pero los dos estilos principales –el indio y el del Sudeste Asiático– tienen distintos métodos de preparación.
En India, la base es un sofrito que incluye cebollas y especias, mientras que en el Sudeste Asiático se empieza por una pasta de ingredientes frescos como ajíes, ajo, jengibre, lemongrass. Después se define qué proteína, vegetal o legumbre se va a utilizar y el medio líquido en el que se va a cocinar. La personalidad del curry está en sus matices, y eso se logra con la sazón. El último componente es el condimento: al estilo indio sería una mezcla de especias, y a la manera del sudeste incluiría jugo de lima, salsa de pescado, azúcar, chile, entre otras cosas, cuenta Ramón.
“Hay dos tipos de especias: las de semilla chica (comino, coriando, anís, hinojo pimienta…); y las grandes, a las que yo llamo “negras”: clavo, canela, cardamomo, nuez moscada, anís… A las chicas las tuesto o frío, las hago polvo y las agrego a la base licuada; y a las negras las frío enteras y las dejo en el curry para que vayan trabajando de a poco.”
Dentro de cada perfil también entra en juego el color final, que variará dependiendo de las especias o de los ajíes utilizados en la preparación base. En el rojo se utilizan chiles secos; en el verde (más picante), frescos. De ahí en adelante podemos encontrar miles de diferencias: algunos se hacen con grasa animal; otros con lácteos; o con leche de coco. En el sur de la India (Kerala, Goa, etc.) todo se fríe con aceite de coco, los curries llevan leche de coco, hojas de curry. En cambio en el norte hay más presencia de lácteos: yogurt, o manteca, o crema, comenta Mariano.
La cosa no termina ahí: en el terreno de los acompañamientos, las opciones también se multiplican. Está el clásico arroz, con sus muchas –muchísimas– variedades; los panes, presentes más que nada en el norte de India; también los idli, las dosas o los appam en el sur.

Los sí y los no del curry
Muchos de los errores comunes a la hora de preparar este plato obedecen a la falta de paciencia: un rasgo en peligro de extinción. El primer consejo es no intentar hacerlo rápido y disfrutar de todo el camino, desde que vas a hacer las compras, dice Mariano. Lejos de buscar el primer frasco de comino molido viejo que aparezca en la alacena, alguien paciente elegiría especias frescas, las combinaría y las molería al momento para que desplieguen su perfume.
Tampoco es indistinto cómo se corta el ajo o el jengibre. Aunque después se licúen para hacer la pasta, si no se pican bien pequeños la textura del curry tendrá fibras.
Otro error: tratar de aumentar el sabor poniendo especias de más para apurar el proceso. Ese es un mal atajo, porque se terminan anulando.
El curry no viaja en primera clase
Replicar una receta que nació, se crió y se educó en otro idioma y en una cultura tan distinta a la nuestra no es tarea fácil. La clave está no en intentar copiar lo incopiable, sino en recrearlo con respeto, usando los recursos que se tengan a mano. Entender el método y jugar con lo disponible funciona, dice Mariano. Y según él, esto se nota en la excelente recepción que tiene el plato entre sus clientes asiáticos: nos han dicho que les recuerda mucho a cómo los hace su madre: para nosotros es el mejor halago. Creo que eso tiene mucho que ver con que en la cocina de las casas vos te adaptás a lo que hay, dice.
En Gran Dabbang tienen al menos un curry en carta (aunque ahora hay tres: de pato, de cordero y el de temporada, de alcaucil) de perfil poco ortodoxo. Para la pasta base del curry de pato, utilizan ají panca, un chile rojo peruano que no es parte de la receta original pero calza perfecto. Intentamos transmitir el espíritu de lo que queremos hacer, concluye Ramón. Y adelanta su viaje a la India, organizado por la periodista uruguaya Marcela Baruch, Vice Chair de los 50 Best Latam Cono Sur.
Esta profesional reconocida en toda Latinoamérica, desde hace años planifica y coordina junto con la agencia Consolid Travel recorridos gastronómicos por distintos destinos. El evento de «Las Cocinas del Mundo,» que compartirá con el chef de Gran Dabbang hará base en Mumbai y Kerala, e incluirá visitas a restaurantes y mercados, street food, paseos por campos de cultivo de especias y de té. Una oportunidad única para conocer las tradiciones culinarias de este fascinante país. Dato no menor: los grupos son reducidos, de no más de 15 personas.
Pueden encontrar toda la información en sus redes: @marcelabaruch o en @consolidtraveluruguay
Gran Dabbang
Av. Raúl Scalabrini Ortiz 1543 – Palermo
Tel.: 11 3501 0481 – IG: @dabbang_
Buenos curries en Buenos Aires
Para saber a dónde probar curries balanceados, perfumados y de sabor profundo, le preguntamos a Mariano Ramón sobre sus recomendados. Aquí, la lista.
- Sudestada. Pionera en el barrio y en la materia, ofrece platos del Sudeste Asiático. Buena idea es ir al mediodía, cuando hay un menú ejecutivo muy correcto y a buen precio. Guatemala 5602, Palermo. Tel.: 4582 3105. IG: @sudestadaba
- Santa Inés. Para una versión apegada a la tradición pero con toques creativos, vale la pena pasar por esta antigua panadería devenida en restaurante en La Isla de La Paternal, con Jazmín Marturet al mando. No siempre van a encontrar curry, pero si hay, pídanlo. Ávalos 360, Paternal. Tel.: 11 5848 6888. IG: @mnsantaines
- Catalino. Las hermanas Tejerina preparan un curry freestyle de tallos de gírgola, y abrazan una interesante filosofía zero-waste que se refleja en la materia prima protagonista del plato. Maure 3126, Colegiales. Tel.: 11 6384 6461. IG: @catalinorestaurant
Sumamos dos opciones más clásicas
- Delhi Mahal. Gran alternativa, con opciones vegetarianas y con carne (hay pollo, cordero, vaca) y de varias de regiones del país. Av. Córdoba 1196, Centro. Tel.: 4813 6548. IG: @delhi_mahal
- Mash British Curry House. Un boliche atendido por sus dueños, donde encontrarán curries al estilo británico de buena sazón y equilibrio. Defensa 1338, San Telmo. Tel.: 11 6829 6829. IG: @mashsantelmo




