
Bodega Amalaya
Un torrontés-riesling bajo
en alcohol y en calorías
Bodega Amalaya, referente en vinos de corte del Valle de Cafayate, presenta un blend de Torrontés y Riesling con solo 9% de alcohol y un 30% menos de calorías. Un estilo que se suma al nuevo paradigma del consumo consciente.
Publicado por Redacción SPG | Sep 22, 2025 | Vinos |
on Amalaya liviano, la bodega apunta a redefinir la forma de disfrutar del vino en sintonía con un estilo de vida moderno, activo y consciente. Se trata de una innovación enológica que interpreta la tendencia global de los vinos bajos en alcohol, pero sin renunciar a la calidad, frescura ni expresividad del terroir salteño.
Esta propuesta nace de la decisión de cosechar las uvas de manera temprana, entre 15 y 20 días antes de la madurez plena, lo que asegura bajos niveles de azúcar y permite alcanzar naturalmente una menor graduación alcohólica, sin necesidad de procesos de desalcoholización. El resultado es un vino blanco seco, fresco y cítrico, en el que la acidez natural del Riesling se equilibra con el carácter floral y expresivo del Torrontés.
Los consumidores de hoy buscan marcas que se adapten a sus estilos de vida, más dinámicos y conscientes. “La preferencia por estilos más frescos y suaves refleja una demanda que ya no se centra únicamente en la graduación alcohólica, sino en ofrecer experiencias ligeras y equilibradas, capaces de acompañar distintos momentos del día.”– analiza Olivia Harguindey, gerente de marketing de Grupo Colomé.

Las fincas San Isidro y Las Mercedes, ubicadas a 1.800 metros de altura en Cafayate, aportan suelos aluviales ricos en minerales, radiación solar intensa y gran amplitud térmica, condiciones que dan origen a uvas concentradas y con una frescura inigualable. Este terroir imprime en cada botella el carácter inconfundible de los vinos de altura.
La tendencia de vinos con menos alcohol y calorías
Pensado para consumidores que priorizan el bienestar, Amalaya Liviano es ideal para múltiples momentos: aperitivos, almuerzos livianos, tardes al sol o after office. Su versatilidad en la mesa lo convierte en un compañero perfecto de ensaladas, pescados, ceviches, tablas de quesos, empanadas, sushi, cocina mexicana, asiática y fusión peruana, además de postres frutales o queso con miel. Su frescura también lo vuelve una excelente base para la coctelería, abriendo un mundo de posibilidades creativas en casa.





