En 2010, la familia Rodríguez plantó las primeras vides, de Pinot Noir, en un viñedo ubicado a 17 km de Trevelin, junto a la ruta 259 que lleva a Chile. Toda una aventura en la Argentina austral.

abía que domar un terreno tapizado de rosa mosqueta. Limpiarlo, nivelarlo y animarse al cultivo en esa zona, desafiando los pronósticos desalentadores de “los que saben”. Para darle forma a su proyecto se inspiraron en sus antepasados italianos, del Friuli, que plantaban en una loma como la que hoy ondula en esta finca patagónica.

De aquel desafío, en 2016 nacieron vinos moldeados por las rudezas del clima. Viento sur, un frío cruel, y el arroyo Nant y Fall que viene del lago Rosario y garantiza la vida de las vides. Agua dulce y pura con la que se riega el viñedo y se previenen las heladas. “Sin esas aguas no existirían las viñas. Las viñas son del arroyo”, dicen Sergio y Emanuel Rodríguez, los hombres detrás del viñedo y de la bodega.

Hoy en 2020, Viñas del Nant y Fall va por la 5ta. Vendimia y cuenta con unas 2 hectáreas y  media, de las cuales el Pinot Noir representa el 90 %. El resto es Gewürztraminer, Riesling y Sauvignon Blanc.

El Master of Wine británico Tim Atkin, uno de los más prestigiosos del mundo, le otorgó 90 puntos a este Pinot Noir. El equivalente a una medalla de oro en cualquier concurso.

De todas las etiquetas probamos en una cata virtual el Rosado de Pinot Noir 2019 y el Pinot Noir 2018, ambos con muy poca intervención en la bodega y mucha expresión del terroir. “El extremo frío que sufre la planta se traduce en parámetros organolépticos más acentuados. Los taninos que encierran los hollejos son el abrigo de la uva que genera hollejos gruesos como defensa. Eso se traduce en un brillo más vivaz, en un color más subido de tono”, dice Emanuel. Este Pinot patagónico es más vibrante, aunque conserva rasgos típicos, como el aroma terroso, de sotobosque. Otoñal y misterioso.

Para la elaboración del rosado, la uva se despalilla e ipso facto se deja macerar durante dos horas. Después se hace un prensado suave que incluye ruptura de piel para obtener taninos primarios y secundarios.

Hace casi una década, la familia Rodríguez plantó las primeras vides de Pinot Noir en una tierra en la que no había antecedentes ni experiencia. Hoy esa región está reconocida con la Indicación Geográfica Valle de Trevelin.

El resultado es un vino que en nariz se expresa con aromas intensos a frutas a punto de cosecha. En boca denota estructura, volumen y el carácter del lugar donde nace. Un rosé nada fugaz que se percibe súper gastronómico. Va bien con embutidos, salazones, mariscos, achuras. En cualquier caso, dos vinos jóvenes para no perder de vista. Ni de boca.

Se pueden conseguir aquí: vinasdelnantyfall.com/tienda/

Data útil

Viñas del Nant y Fall
Ruta 259 KM.52,5 9203 Trevelin.
Tel.: 02945 51-5021.
FB: nantyfalltrevelin
IG: @vinasdelnantyfall

vinasdelnantyfall.com