
Vinos de corte
Mucho más que la suma de las partes
No es novedad que muchos de los grandes vinos del mundo son mezclas, blends. En Argentina los llamamos “cortes”, e integran mucho más que la suma de sus partes. Aquí, reunimos algunas etiquetas de nuestro país que mejor los representan.
os vinos varietales —etiquetados con un solo nombre de uva— nos han hecho la vida más fácil. Son como esa persona que se presenta con nombre claro y una sonrisa franca: “Hola, soy Malbec”. Pero, la verdad es que esto es un invento reciente, una idea de marketing tendiente a ayudar a los que se inician en el mundo del vino. Sin embargo, los grandes clásicos, los vinos con alma y complejidad, suelen ser mezclas. Juegos de armonías donde cada uva aporta lo suyo: estructura, aromas, frescura…
Pero hay secretos técnicos que pocos cuentan. En reconocidas bodegas se fermentan juntas Malbec con un toque de Viognier o Torrontés. ¿El motivo? Las uvas blancas liberan enzimas que fijan pigmentos, regalando un color violáceo profundo al vino sin recurrir a extracciones brutales. Este truco fue aprendido de los maestros de Côte-Rôtie (Francia), pero se aplica en Argentina y en varias regiones del planeta. Y luego está el rescate de añadas complicadas: un año lluvioso puede dejar un Cabernet con rasgos verdes, pero si se mezcla con un Malbec de sol generoso, el blend salva la cosecha. Como diría un enólogo: “Los cortes son el paracaídas del viticultor”.
Íconos que escribieron historia
Hablar de vinos de corte en Argentina es evocar leyendas que llevan décadas en las copas. El Catena Zapata Malbec Argentino, por ejemplo, si bien legalmente es un varietal, en su ejecución no lo es. Un vino de corte puede ser un ensamblaje de uvas de una misma variedad de diferentes clones u orígenes. En este caso, Malbec de tres fincas emblemáticas (Angélica, La Pirámide y Adrianna). Cada una aporta su voz: la altura gélida de los 1.500 metros, la profundidad mineral de Gualtallary, la fruta solar de Agrelo. Juntas, pintan un retrato de Mendoza que solo un blend podría capturar.
Otro corte clásico argentino es el Iscay, desde su mismo nombre (dos en idioma quechua), en el que dos enólogos sumaron sus creaciones, aportando la mitad de lo que sería el corte top de la bodega Trapiche. Este ícono nace con la cosecha 1997, sumando un Malbec hecho por el entonces jefe de enología de la bodega, Ángel Mendoza, y un Merlot del enólogo francés Michel Rolland, asesor por entonces de la empresa. La posta fue tomada en la cosecha 2001 por Daniel Pi, que lo continuó elaborando junto a Rolland hasta 2004 y solo desde entonces, ofreciendo en 2008 un corte diferente, Malbec y Cabernet Franc.
La tradicional bodega Escorihuela Gascón elabora The President’s, un corte tinto en homenaje al vino emblema de la casa en los años 40, que reunía tres variedades icónicas: Malbec, Cabernet Sauvignon y Syrah. Aquel vino, preferido por el presidente Perón, representaba la más alta expresión de la bodega y se reservaba para momentos especiales. En su época, la composición exacta del corte era un secreto bien guardado. Hoy, la bodega presenta con este nombre una línea que incluye un Malbec y un corte blanco de Chardonnay, Sauvignon Blanc y Semillón.
Aquel vino, preferido por el presidente Perón, representaba la más alta expresión de la bodega y se reservaba para momentos especiales. En su época, la composición exacta del corte era un secreto bien guardado.
Luego está el Cheval des Andes, ese tributo argentino al espíritu bordelés. Aquí, el Cabernet Sauvignon se funde con el Malbec y un toque de Petit Verdot; un juego de elegancia y potencia. Cada añada es una carta de amor entre el rigor francés y la pasión andina, con barricas que susurran historias de robles centenarios. Y no podemos olvidar los de Luigi Bosca: De Sangre Corte, elaborado a base de Cabernet Sauvignon con aportes de Syrah y Merlot y Paraíso, un vino que año tras año logra su expresión más acabada.
Ensamblajes que rompen el molde
Mientras los clásicos perduran, una generación audaz está reescribiendo las reglas. En la bodega Aleanna, Alejandro Vigil creó El Gran Enemigo: un corte donde el Cabernet Franc es el principal protagonista, apoyado por Cabernet Sauvignon, Petit Verdot y Malbec. Un vino que huele a hierbas de montaña, grafito recién trazado y frutas negras.
En la zona de Barreal, en la provincia de San Juan, Sebastián Zuccardi y Francisco Bugallo elaboran un Field Blend, el Cara Sur tinto que proviene de las uvas de un mismo campo de 1,2 hectáreas que cuenta con vides de Barbera, Freisa, Cardin, Greco Nero, Bonarda y otras variedades no identificadas. Sus racimos enteros son puestos a fermentar en huevos de cemento, donde esperan ocho meses concluir su proceso. Posee una acidez destacada y un color impactante.
Dante Robino lanza Biografía, el primer blend de la bodega -la cual siempre se caracterizó por sus vinos varietales- creado por el enólogo Gonzalo Funes. Está compuesto por 70% Malbec de Los Chacayes en Tunuyán, Valle de Uco, 20% Cabernet Franc y 10% Petit Verdot de Alto Agrelo, en Luján de Cuyo. Lleva 14 meses de crianza en roble francés de primer uso, lo que le da un potencial de guarda de 10 años.
En algunas bodegas se fermentan juntas Malbec con un toque de Viognier o Torrontés. ¿El motivo? Las uvas blancas liberan enzimas que fijan pigmentos, regalando un color violáceo profundo al vino sin recurrir a extracciones brutales.
Blancos ensamblados, la revolución silenciosa
Aunque menos famosos, los cortes de uvas blancas son joyas que merecen atención. Walter Bressia, en su afamado Lágrima Canela, une Chardonnay y Semillón. El primero aporta un cuerpo mantecoso; el segundo, un hilo de acidez que lo ilumina todo. Juntos, despliegan notas untuosas que recuerdan manzanas asadas con miel.
En Cafayate, bodega El Esteco desafía el destino del Torrontés solitario con su Blend de Extremos: una explosión floral salteña que reúne uvas de Finca La Primavera, a 1.700 m.s.n.m. y uvas de Finca Chañar Punco a 2.000 m.s.n.m. Es el compañero perfecto para un atardecer entre cardones. Y en el Valle de Uco, Familia Falasco sorprende con Ferus: un Viognier que suma Semillón, Sauvignon Blanc y Torrontés que se funden en un homenaje a los cepajes blancos; beberlo es como morder una pera fresca.
Passionate Wines es el proyecto personal de Matías Michelini donde elabora vinos de pequeñas partidas con mucha personalidad y carácter. Su corte blanco Sólido es una mezcla de Sauvignon Blanc y Semillón de parcelas diferentes en el Valle de Uco, que busca mostrar la complejidad de la montaña. Es un corte blanco de crianza que se logra trabajando ambas variedades por separado en barricas de 500 litros; luego esperan dos inviernos en barricas con varios usos, para después reunirlas en un vino final, clásico, pero con una expresión totalmente nueva.
Cuando el terruño habla en blends
Cada rincón de Argentina imprime su carácter en los cortes. En el Valle de Uco, los Malbec con Cabernet Franc reinan en alturas de más de 1.100 metros. Vinos como el Dominio de Rutini o el Alta Yarí Gran Corte presentan una frescura marcada y taninos suaves. Son el reflejo de noches frías y días bañados por el implacable sol andino.
En Payogasta, Salta, a 2.600 m.s.n.m., el enólogo francés Thibaut Delmotte, de Bodega Colomé, encontró un terruño único e inmaculado para cumplir su sueño de elaborar vinos al estilo del Ródano. Allí plantó viñedos con los que elabora un vino inspirado en los clásicos GSM del sur de Francia, acrónimo de Grenache (Garnacha), Syrah y Mourvèdre (Monastrell). El suelo franco-arenoso y las amplitudes térmicas de hasta 20 ºC aportan frescura y elegancia. Las tres variedades fermentan y se crían por separado en tanques de acero inoxidable, con levaduras indígenas y una maceración breve, pensada para preservar la fruta y evitar una extracción excesiva de taninos. El resultado es un vino frutado, con carácter especiado, que se suma a los cada vez más numerosos y novedosos GSM que hoy se elaboran en distintas regiones del país.
Y no podemos olvidar La Rioja argentina, donde los cerros pintados de rojo guardan un secreto: en Bodega Valle de la Puerta, el enólogo Javier Collovati ha tejido la Colección Quinquela, un tributo vibrante al legado del inmenso Benito Quinquela Martín. Tres vinos de corte nacidos de este terruño bravío. El primero suma un Malbec con Bonarda que seduce con sus frutas negras jugosas y un susurro de violetas, como un abrazo cálido. El segundo, un Cabernet Sauvignon robusto, con notas de pimienta negra y aromas vegetales, bien clásico. El tercero, una Syrah salvaje, arrasa con especias y un eco de hierbas, recordándonos la tierra que lo vio nacer.
Y luego está el rescate de añadas complicadas: un año lluvioso puede dejar un Cabernet con rasgos verdes, pero si se mezcla con un Malbec de sol generoso, el blend salva la cosecha.
Tres personalidades inconfundibles que, juntas, no solo honran al poeta de La Boca, sino que revelan el poderío único de los vinos riojanos: austeros, auténticos y memorables como un atardecer en los llanos.
En San Juan, la Syrah se alía con Bonarda o Malbec para dar lugar a vinos robustos, con notas de pimienta negra, chocolate amargo y tierra seca. Finca Las Moras los convierte en estandartes de un terruño donde el sol quema, pero el vino abraza.
Y bajando a la Patagonia, en la provincia de Río Negro, en las manos de Humberto Canale, el Blend de Familia Barzi Canale muestra un tinto de frutas rojas delicadas, acidez vibrante y un susurro a trufa húmeda.
Cortes que nadie vio venir
El mercado argentino se atreve como nunca. En los viñedos norteños, las Criollas argentinas de la mano de Agustín Lanús están escribiendo una nueva página en la historia del vino argentino. Sus cortes de Criollas de diferentes viñedos de Salta, Jujuy y Catamarca aportan a la escena nuevos vinos de gran frescura y delicadeza.
Al final, los vinos de corte son más que técnica: son filosofía. Hablan de un país que mezcla tradición con audacia, que no teme probar lo nuevo pero honra sus raíces. Cada copa es un viaje por suelos diversos, manos artesanas y sueños enológicos. Por eso, la próxima vez que te sirvas un corte argentino, prepárate para disfrutar. Pura alquimia.





