Ñam 2026

La fiesta del sabor
en Santiago

Más de 30 mil personas pasaron por el festival gastronómico en La Reina, Santiago de Chile. Entre humos, largas filas y platos callejeros que cuentan territorio, Ñam volvió a confirmar que la cocina es identidad y cultura.

CapitularSPG El humo de las parrillas se mezclaba con la música en vivo y el murmullo constante de la gente que se agolpaba frente a los stands. El Parque Padre Hurtado, en la comuna de La Reina, ya estaba completamente tomado por familias, grupos de amigos y curiosos que avanzaban plato en mano, como si el parque santiaguino se hubiera convertido en una larga mesa compartida. 

Ñam —el festival gastronómico que desde 2011 celebra la cocina chilena y latinoamericana— cerró su décimo tercera edición con más de 30 mil asistentes a lo largo de tres días. Pero más allá del número, lo que se percibía en el aire era una mezcla de hambre, entusiasmo y cierta paciencia colectiva frente a largas filas que parecían ser parte del ritual.

Vivir la experiencia Ñam fue mucho más que ir a comer: significó sumergirse en un viaje sensorial que conectó la identidad latinoamericana con la innovación, el territorio y el respeto por nuestras raíces.

La escala del evento ayuda a entenderlo: 56 restaurantes, más de 100 stands de mercado y 13 bares de coctelería de autor desplegados en el parque, junto a una zona de vinos con más de 10 viñas participantes.

A eso se sumaron 16 invitados internacionales de alto nivel —como el español Joan Roca, el colombiano Álvaro Clavijo o el peruano Mitsuharu “Micha” Tsumura— y una programación que incluyó desde clases abiertas hasta más de 20 actividades pensadas para chicos.

En ese ir y venir, el menú terminó armándose sin plan: platos de cocina coreana que convivían sin problema con ostras y ostiones recién abiertos, salmones y ceviches, sándwiches de pastrón jugosos, pizzas y hamburguesas que obligaban a hacer equilibrio entre pan, salsas y servilletas. Como suele pasar en Ñam, más que elegir un plato, se trataba de ir picoteando el mapa entero: desde la cordillera al Pacífico y desde Atacama al mar austral.

Ñam también fue escenario de clases abiertas, charlas y conversaciones sobre el futuro de la gastronomía en espacios como Ñam Innova, donde la cocina se pensó más allá del plato. La presencia internacional reforzó la idea de proyección global, pero con los pies en el territorio.

La versión contó con Perú como país invitado, representado por figuras clave como Cindy Reátegui, vinculada al mundo de la Amazonía, y Harry Neira, referente del sector cafetalero.

Entre un escenario y otro, con bandas de música en vivo y actividades para chicos en Ñamcito, el festival se desplegó como una experiencia que excede lo culinario. Realizado por Street Machine y Fundación Gastronomía Social, Ñam se consolida como una plataforma que une a productores, pescadores artesanales, emprendedores, restaurantes y consumidores en torno a la gastronomía como motor de cambio social y cultural.

Y deja otra impresión: la de una escena que se está afirmando. Chile —y en particular Santiago— parece avanzar hacia una identidad gastronómica propia, cada vez más segura, más diversa y más interesante. Ñam, en ese sentido, funciona como una vidriera donde conviven tradición, producto y una generación de cocineros a la altura de los mejores del mundo.

niamfestival.cl
IG: @niamchile