1, 2 y 3 | Gris Gris, Bar de escucha. 4, 5, 6, 7 y 8 | Yakinilo, Grill japonés & vinilos.
8 bares de vinilos
donde comer, beber y parar la oreja
El combo alta fidelidad + buena gastronomía y bebidas pega fuerte en Buenos Aires y en el mundo. No es raro que esta fórmula que suma intimidad, calidad musical y una escucha más activa prospere en una época de tanto bombardeo virtual. Cuáles son los bares “de escucha” para no perderse.
ooms, chats, tweets, streaming, tik tok, videos, reels… y la lista de la virtualidad non stop sigue. La época pide una tregua para conectar con algo que no salga de un celular. Los bares de escucha, inspirados en los Kissa japoneses, aparecen como alternativa al ruido abrumador de la modernidad y hoy son tendencia global.
Como, Gris Gris, (Cabrera 5918, Palermo) que sin saberlo fue uno de los primeros en hacerse eco de esta movida en 2021. Bruno y Angie, su pareja, seleccionaron vinilos y crearon este lugar íntimo, donde suenan piezas musicales exóticas, instrumentales, incidentales, jazz y bossa nova. Joyitas y rarezas. Hoy sus veredas se copan de gente que charla y se mueve al ritmo de los temas que proponga el dj de la noche: desde Necro de Boom Boom Kid hasta Salomé. Otro ejemplo de este formato es Yakinilo, (Dorrego 1551) creado por José Delgado y Andrés Guanipa, un microbar que desembarcó en noviembre del año pasado y emula a un izakaya de Tokio, con sus vinilos, yakitoris y sushi (aquí la nota de SPG). Y hay más espacios donde la música le gana a la pantalla. De todos, elegimos ocho que nos gustan.
Victor Audio Bar
En plena calle Soler, una puerta angosta llama la atención. Al abrirla y subir las escaleras, de repente el ambiente se vuelve anaranjada, las luces de una rockola se encienden, suenan boleros, pasan Martinis, alguien pincha un disco. La escena combina el tono de un sofisticado club privado de Nueva York de mitad del siglo XX con el de un Kissa Bar de Japón. De esta mezcla singular, en febrero de este año, nació Víctor, el nuevo audio bar de los creadores de Tres Monos (Sebastián Atienza, Gustavo Vocke y Charly Aguinsky) y Niño Gordo (Pedro Peña y Germán Sitz). El nombre le hace honor a Victor RCA, el primer sello discográfico de la historia. El espíritu musical invade todos los espacios; hasta Nipper, el perro que mira una vitrola, imagen icónica del sello, está presente entre los guiños y elementos estéticos de esta especie de elegante caja musical.
El Martini es el trago insignia del lugar, con el que quieren introducir aún más al público en el universo de este cocktail histórico. Por eso en su carta tienen una rueda de Martinis que recorre diferentes versiones y épocas de la coctelería, además de clásicos. La propuesta gastronómica va por un menú americano contemporáneo y elegante, pero al mismo tiempo sencillo: desde un servicio de caviar, langostinos y ostras, hasta pollo frito y un panchito. El sonido analógico acompaña desde que abren las puertas hasta el final: una rockola restaurada, rescatada de un bar abandonado de Constitución, propone un momento de escucha individual, con auriculares y discos de todo tipo: desde bolero y rock clásico hasta cumbia argentina. Un dj toca un set con vinilos amenos para acompañar la cena (puede sonar hasta un romántico como Luis Miguel), y después de las 12, la típica bola de boliche (también hay una en el baño con la que todos se sacan selfies), se enciende y hace un juego de luces indicando un salto hacia una etapa más festiva, con un nuevo dj set para elevar la noche. Siempre es una sorpresa entrar en el mundo naranja de Victor y dejarse llevar por su energía sonora.
Soler 5130 – Palermo
IG: @victoraudiobar
Cucha del Pari
En febrero, José Juarroz, referente de la charcutería, decidió abrir su cocina de producción en Paternal para todo el público y transformarla en una cantina musical, popular pero al mismo tiempo sofisticada, en cuanto a la obsesión por el buen sonido, que emana de sus parlantes y de su colección de más de 800 discos de vinilo. Junto a su socio Pedro, músico, diagramaron el local en una hoja A4, y ambientaron todo con mobiliario adquirido por Market Place. Hasta las compoteras de cerámica donde sirven el helado soft con ingredientes naturales, que sale de una máquina noventosa, fueron realizadas por la mamá de Pedro. Todas las noches tocan en vinilo y formato digital desde djs profesionales hasta aficionados y coleccionistas (Maca Viva, Fede Abuaf, Nico Tita entre otros). En la carta se luce la charcutería de José con una propuesta que no trata de ostentar nada, hecha con los mejores productos e ingredientes, desde bondiola, mortadela, hasta lomo embuchado o lomito cocido. La estrella es el panchito, además del corte de carne madurada, opciones veganas y una carta de vinos orgánicos.
Batalla del Pari 916 – Paternal
IG: @cuchadelpari
Mixtape
La idea es que llegues acá, y si querés te saques los zapatos, dice Pablo Pignata, uno de los creadores de este bar que es el resultado de viajes, barras recorridas y experiencias como dueño de Mundo Bizarro, entre otros. Él se autodiagnosticó con “Lisztomanía”, porque en su cabeza siempre hay alguna canción sonando, y no puede hacer nada sin escuchar música. A fines de 2023 abrió esta especie de living-estudio de grabación, con una una agenda musical variada, y vinilos como protagonistas de la escena. Los djs que tenemos comparten nuestra melomanía musical, no es gente que se subió un poquito a la moda: Gori es el más rockero y retro, los viernes están las Pibas Vinileras, un colectivo de chicas que pasan vinilos, aclara. Su carta es un “mixtape” de culturas orientales y argentinas creado por Kike Yafuso: una hamburguesa de cerdo inspirada en el sabor de las gyozas, un bao de salchicha parrillera, o buñuelos de abuela, pero de akusai. La coctelería es bien clásica. En la terraza se esconde una pecera donde sucede el mágico omakase de Shimada, uno de los primeros sushiman que llegó de Japón a Buenos Aires.
Franklin D. Roosevelt 1806 – Belgrano
IG: @mixtape.bar
Bastarda
Un lugar que no viene a llenar un hueco de la escena, sino a romper con lo que ya existía, cuenta Martín Suaya, que trabaja detrás de la propuesta junto a Cami. Un espacio con tres niveles y todo lo que uno puede querer vivir en una noche: en la planta baja, los jueves hay dj sets con vinilos y tragos de autor. Los viernes y sábados, ese mismo piso se transforma en un club de jazz íntimo, y también alberga noches de poesía y bandas en vivo. En otro espacio existe el Wine Heart, dedicado al vino, con catas temáticas y tapas. Además cuentan con un Art Center, un auditorio donde todos los miércoles hay jam sessions. La música atraviesa toda la propuesta, sin seguir ninguna tendencia ni moda. Platos de autor con mucho producto fresco y técnica, y una coctelería que busca transmitir la intensidad, sensibilidad y narrativa propia de esta usina, donde el arte está vivo.
Gorriti 5575 – Palermo
IG: @bastar.da
El Legado Piano Bar
A fines de 2022 abrió este local: fue uno de los primeros en revivir la zona de Retiro, que hoy tiene cada vez más aperturas. Marcos Arévalo es músico, compositor y productor musical, estudió en Berkeley y vivió en Boston y en Nueva York, donde trabajó y conoció a artistas como Lady Gaga, Roger Waters, Keith Richards y muchos más. Volvió a Buenos Aires, y junto a su socio, compañero del primario y gastronómico abrieron este lugar íntimo y festivo donde cada noche suena el piano con diferentes propuestas. A veces canta un pianista y la gente acompaña desde las mesas, otras hay open mic, y todos eligen temas para cantar junto al piano. La gente se sube al escenario, canta y hace terapia, descarga absolutamente todo, cuenta Marcos. Hay menú de tapas (desde tiradito nikkei, hasta tortilla de papas, rabas y eggs 360°), vinos y tragos de la casa.
Paraguay 374 – Centro.
IG: @legadopianobar
Bimbinilo
Octubre de 2024. En un subsuelo de Palermo Chico, debajo del bar de sushi Sombra, Santiago, Fran y Patricio, amigos que en pandemia vivieron juntos en una casa, y algunas noches pinchaban los vinilos de la colección de Santiago para su gente, concretan su idea. La magia que se daba en esos encuentros se trasladó a este lugar íntimo, escondido y secreto, donde se disfruta principalmente el buen sushi de arriba, y suena la creciente colección de vinilos, que se luce en una barra de música. Tocan djs invitados, y los mismos dueños, que van viendo el mood de la gente, y pasando por el jazz, el lounge, el hip hop y el soul.
José León Pagano 2750 – Palermo Chico
IG: @bimbi_nilo
BONUS TRACK
El Ciclo de Piano de Lucrecia
Lucrecia, el bar de vinos de Chacarita, curado y renovado por Paz Varales (Alma máter de Cinéfilos), todos los miércoles se transforma en un Piano Bar, que nació cuando Hernán Siseles, guionista, creativo, músico y melómano decidió llevar al lugar el piano que tenía en su casa. A mitad de semana, se activa un piano abierto, donde cualquiera se sienta a tocar y cantar, hasta armar un gran ensamble de voces diversas (desde rock argentino hasta baladas de Ricky Martin o Shakira); y también, el ciclo Sandwich Piano Bar, con artistas invitados como Joaco Burgos y Zorrito Von Quinteiro. La gente se acerca al escuchar y cantar los hits desde la vereda, o se pone en ronda adentro; se sirven vino de pequeñas bodegas boutique, y platitos como setas asadas, buñuelos de calabaza, pizzas o una milanesa colosal. Como si de repente el living de una casa, se volviera una fiesta íntima.
Soler 5130 – Palermo
IG: @lucreciavinos






