
Tres restaurantes de Mendoza reciben su primera estrella roja Michelin
CAL, La Vida y Centauro ingresaron este lunes a la Guía Michelin con una estrella roja. El anuncio volvió a poner a Mendoza entre los principales destinos gastronómicos del país.
etrás de la emoción que dura apenas unos minutos, cuando la Guía Michelin anuncia una nueva estrella, hay años de trabajo: temporadas de investigación, pruebas, cambios de menú, conversaciones con productores, horas de cocina y decisiones tomadas todos los días. En esta nota te contamos tres historias distintas que este lunes quedaron reunidas bajo una misma distinción: una estrella roja.
La Guía presentó su selección 2026 para Argentina (Buenos Aires y Mendoza). Hubo cuatro nuevas estrellas: una fue para Han, en Buenos Aires, y las otras tres quedaron en Mendoza. CAL, La Vida y Centauro ingresaron por primera vez a la categoría de una estrella, una distinción que la guía reserva para restaurantes que considera merecedores de una parada en el camino.
Con estas incorporaciones, Mendoza vuelve a ampliar su presencia dentro de la guía, que desde su llegada a la Argentina en 2023 viene reconociendo el trabajo de los restaurantes de la provincia. Esta vez, la selección incorporó tres propuestas muy diferentes entre sí: un restaurante que abre solo durante la temporada primavera-verano, otro que funciona dentro de un hotel y una cocina donde la innovación forma parte del trabajo cotidiano.
Aunque cada proyecto tiene una historia propia, en las entrevistas con sus cocineros apareció una coincidencia y es que ninguno trabaja pensando en conseguir premios. Todos hablaron de lo mismo, de los equipos, de la constancia y de un camino donde lo que los mueve es cocinar.
CAL
“Nunca cocinamos pensando
en un reconocimiento”
La propuesta se construye principalmente con los productos de la finca biodinámica donde está ubicado el restaurante y con el trabajo de un grupo reducido de productores de la zona. Aunque este año transitará apenas su segunda temporada como restaurante, detrás del proyecto hay seis años de investigación sobre producto, territorio y desarrollo de la propuesta.
Cuando el nombre de CAL apareció en la selección, el chef Enzo González Petra y la sommelier Daniela Ovejero Michelini, responsables de CAL, estaban junto a todo el equipo de La Estocada. El chef dijo que el primer sentimiento fue de felicidad porque sintieron que el reconocimiento resumía años de trabajo, esfuerzo y compromiso.
CAL funciona en Sitio La Estocada (el proyecto del enólogo Matías Michelini, en Gualtallary, Valle de Uco) y abre únicamente durante la temporada primavera-verano. Con la llegada del otoño cierra sus puertas para volver a abrir en septiembre con un nuevo menú.
Al explicar por qué la Guía Michelin llegó hasta el restaurante, González Petra reconoció que todavía le cuesta encontrar una respuesta. Dijo que nunca cocinaron pensando en un reconocimiento y que, desde el primer día, el objetivo fue hacer las cosas lo mejor posible y recibir a cada visitante como si fuera único.
También señaló que la estrella no modifica la manera de trabajar. Agregó que sí cambia la mirada sobre el restaurante y el nivel de exigencia que implica sostener ese reconocimiento, aunque aseguró que seguirán trabajando con la misma idea que tuvieron desde el inicio.
CAL abrirá una nueva temporada en septiembre. González Petra adelantó que el reciente viaje del equipo a Japón dejó nuevas ideas para la próxima carta, aunque prefirió no anticipar demasiados detalles.
LA VIDA
Una estrella con historia personal
La Vida funciona dentro de Susana Balbo Winemaker’s House & Spa, aunque el restaurante está abierto tanto para huéspedes como para el público en general. Su propuesta de fine dining se ofrece todas las noches.
Flavia Amad recibió la noticia frente a una computadora, acompañada por integrantes del equipo. No hubo escenario ni protocolos, sino saltos de alegría y abrazos con sus compañeros. Dijo que, más que un pensamiento puntual, aparecieron muchos recuerdos de su recorrido. Durante unos segundos repasó su historia dentro de la gastronomía, desde que comenzó a cocinar a los 18 años.
Recordó especialmente a su abuela, una figura que también atraviesa el libro que está escribiendo. «Abuela, lo logramos», recordó haber dicho mientras hablaba por teléfono con una de sus amigas.
La chef agregó que este reconocimiento también tiene un significado particular porque son muy pocas las cocineras argentinas que obtuvieron una estrella Michelin en el país. Lo relacionó, además, con el trabajo que viene realizando desde Al Mando para dar mayor visibilidad a las mujeres dentro de la gastronomía.
Al hablar del premio, insistió en que es imposible separarlo del equipo. Mencionó especialmente al jefe de cocina, Francisco Ortiz, de 25 años, y a la subjefa, Agustina Del Hoyo, de 23, de quienes destacó el compromiso y las ganas de crecer.
Amad consideró que «la estrella es el resultado de un trabajo sostenido en el tiempo». Y sumó: «Me gustaría que el público entienda todo lo que hay detrás de una distinción como esta: las horas de trabajo, las decisiones que implica dedicarse a la gastronomía y los equipos que sostienen el funcionamiento diario de un restaurante».
CENTAURO
Seguir buscando algo distinto
Desde su apertura, Centauro construyó una propuesta donde conviven los fermentos, la tecnología, la sustentabilidad y el trabajo con productos locales. El restaurante fue uno de los primeros de Mendoza en impulsar iniciativas como la neutralidad de carbono y también desarrolló proyectos junto a Agrojusto para vincular la cocina con herramientas tecnológicas aplicadas a la producción.
Aris Pabón, jefe de cocina del restaurante, contó que recibieron la noticia todos juntos. «La Guía Michelin encontró en Centauro una forma de trabajar que siempre intenta ir un paso más allá».
«La estrella no cambia la forma de trabajar. El restaurante seguirá desarrollando proyectos como los que venimos haciendo. La diferencia es que ahora ese trabajo probablemente llegue a más personas», señaló el chef.
Como ejemplo mencionó platos como el escabeche elaborado con hojas de higuera o el helado de trucha, ideas que nacieron después de muchas dudas y conversaciones dentro de la cocina.
Centauro está conformado por un equipo joven, con personas con ganas de probar cosas nuevas y con interés por trabajar sobre los sabores y las texturas de los ingredientes de estación.






