Coronado

Acaba de abrir en el Malba bajo la batuta de Martín Lukesch con una propuesta de cocina sobria y toques de modernidad. Precios humanos, música, buena pastelería y un entorno que funciona como un imán.

Publicado por  | Dic 20, 2024 |  |     

CapitularSPG La nueva joyita del Malba abrió hace días con una cocina que lleva la firma de Martín Lukesch, chef, socio del proyecto, toda una garantía. Junto con los restauranteros de Chui, Lukesch armó un proyecto que arrancó bien y tiene futuro. 

En el salón luminoso, con cristales que parecen tocar el cielo, los espejos multiplican el espacio permitiendo curiosear a los comensales: vecinos del barrio, empresarios, visitantes del museo. Algunos ya son habitués, todos se tientan con esa doble ventana indiscreta que invita a mirar y mirarse: Borges decía que Dios creó los espejos para que sintamos que somos reflejo y vanidad. Acá funciona.

Hay tostados, medialunas grandes y de corteza oscura como quieren los cánones de la pastelería actual, churrinches y palmeritas XL que se llevan bien con el café de especialidad y de origen peruano. 

La música parte de una selección de vinilos y se escucha en parlantes de alta gama. Un punto fuerte que completa la escena del lugar. Sin la música Coronado no sería lo mismo.

Qué comer

La cocina de Martín Lukesch juega tres cartas fuertes: materias primas nobles, buena ejecución y toques de creatividad sin acrobacias. Chipirones de Mar del Plata con perejil, pimentón, oliva y huevo frito. Ensalada de remolachas en dos texturas, con almendras y queso feta. Tomates reliquia amarillos y rojos de La Plata. Espárragos de San Juan al carbón con emulsión de limones cocidos. Sí, también hay burrata en Coronado, cubierta con  pimientos asados, anchoas y oliva: esta vez zafa de las combinaciones redundantes e igual que en los otros platos, prima la sobriedad.

Los principales van al lugar seguro: churrasquito de cerdo, pesca –tocó chernia esta vez– milanesas de peceto, bife con hueso de novillo Angus, hamburguesas con papas fritas hechas en dos cocciones. Ojo con el agregado de la grasa de pella que le aporta a la carne un sabor fuera de registro.

Para el cierre, perefrí el flan con dulce de leche y crema y la crème brûlée  cubierta por una capa de caramelo finita como papel. Los arándanos que la acompañan suman una cuota de frescor que equilibra el postre. Puntos extra para la pastelera Florencia Mediavilla.

1 | Burrata.  2 | Coliflor.  3 | Buena selección de vinos.  4 | Chipirones.  5 | Milanesa.  6 | Pesca, hamburguesa, espárragos.  7 | Tintos.  8 | Florencia Mediavilla, pastelera.  9 | Torta vasca.  10| Crême brulée.

Atenti al pan: suerte de rosetta hecha con mezcla de harina orgánica 000 y de centeno, viga y 48 horas de paciencia. Lo sirven calentito, y lo acompañan con aceite de oliva virgen extra de Las Grutas, Patagonia. No intenten resistirse.

Sorprende la inteligente selección de vinos (como partenaires del almuerzo tomamos Rugientes 45 y Versacrum Garnacha) y el servicio desacartonado, a cargo de camareros que saben lo que sirven. Hay detalles para pulir, como en cualquier estreno, pero Coronado se perfila como un gran lugar. Volveremos en febrero por la torta vasca, cuando el restaurante esté trabajando a full y abran de la mañana a la noche.

Para más datos

CORONADO
En el Museo MALBA
Av. Figueroa Alcorta 3415, CABA.
Todos los días de 9 a 20. Sin reservas.
IG: @coronado.bsas