
El Bocadito
Bar-restaurant
El nuevo proyecto de Wilson Rodríguez en Villa Crespo. Cocina argentina simple y bien hecha, horno de leña como corazón, productos nobles de todo el país y una carta breve de bocaditos, pizzas a la piedra y clásicos con carácter. Clima, sabor y precios que invitan a volver.
odo lo que ves lo hicimos nosotros. Ese nosotros incluye a Wilson Rodríguez y a Paula Ramos, su pareja y socia, Y lo que señalan es el restaurante que acaban de abrir en Villa Crespo, a unas cuadras del Movistar Arena.
El proyecto empezó a gestarse a comienzos de 2025, cuando encontraron una casona abandonada –antes, un autoservicio chino– y tomó forma definitiva en diciembre. Hoy, el frente con un gran ventanal anuncia El Bocadito, bar-restaurant. Adentro, paredes que dejan ver el ladrillo, estanterías, mesas de fórmica roja, techos altos, revistas Cuisine & Vins heredadas y un horno de leña a la vista, el centro de gravedad del lugar.
“Siempre quise cocinar la comida que me gusta: con identidad argentina, simple, bien hecha, sin pretensiones”, dice Wilson.
Habla también de las materias primas y las enumera como quien presenta un mapa: fiambres de Fernando Hara, desde Traslasierra; manteca y quesos de El Abascay; anchoas de Hernán Viva (Mar del Plata); aceite de oliva de Olivos Patagónicos, Río Negro. Ingredientes que cuentan, en conjunto, parte de la diversidad y la calidad de lo que se produce en el país.
La carta –impresa en papel– abre con una sección de pequeñas raciones, los bocaditos que le dan nombre al local. Hay salame, anchoas, aceitunas pasadas por el horno de leña, nduja con higos, pimientos asados. Pan y manteca.
No sorprende que entre los principales, las pizzas ocupen un lugar central. Wilson –conocimos su talento pizzero en Cancha– acá apuesta por el estilo “a la piedra”, tan porteño, pero hecho con masa madre, fermentación larga, buen piso y combinaciones precisas: anchoas con ensalada fresca; bechamel, espinaca y ricota. Volvería por el lehmeyun de cordero, masa de costra delicada, relleno de sazón intensa y una salsa verde que aporta un vértice de picor completando el plato.
La carne tiene su espacio: hay ojo de bife con chimichurri, y guarniciones como la papa rejilla a caballo, clásico que también sale del horno a leña. Un subrayado necesario: las empanadas fritas, de masa tradicional hecha con grasa y relleno de carne cortada a cuchillo. Se pueden comer en la barra o llevar a casa (vuelan).
Para beber, cerveza, vinos nacionales, perlitas y clásicos dividos por zonas, igual que el vermut y los destilados. La selección está curada por Alejandro Torres, un sommelier que sabe comunicar sin abrumar.
En El Bocadito la atención es cálida, el lugar tiene clima, algo difícil de fabricar. Es un bar con aire de pulpería que abrió con buena estrella, pensado para comer rico, quedarse un rato y volver sin miedo a que los precios rompan el hechizo.
Datos útiles
EL BOCADITO
Murillo 1116 – Villa Crespo
Tel.: 011 5870-0590
De miércoles a domingo de 20 hasta la medianoche.
IG: @el_bocadito__





