
Condarco
Novedades y clásicos en la carta de platos de este restaurante de cocina honesta y atractiva selección de vinos. Lleva tres años abierto en una esquina de Chacarita y es uno de los que puede presumir una excelente relación calidad precio.
Publicado por María De Michelis | Dic 14, 2024 | Restaurantes y bares |
odo está igual pero mejor. La esquina de Chacarita que nació en 2021 junto con la expansión gastronómica del barrio mantiene su fisonomía vintage –carpinterías en hierro negro, pisos de granito, mesas con tapa de mármol verde– su formato de “platitos” ma non tropo y una relación calidad precio que el bolsillo en tiempos de vacas escuálidas agradece. Ni los tres años de tablas ni la pretensión desdibujaron su impronta, pero redondearon su perfil. La estantería de vinos creció, gracias al espíritu inquieto de Juan Lago Millán, sommelier que extiende la búsqueda de etiquetas hacia horizontes poco ostensibles, recorriendo la Argentina toda. La carta de comidas muestra madurez, Pablo Fridman, cocinero y dueño del lugar afinó la puntería de su propuesta sin perder el eje.
Siguen presentes los productos de temporada y también los números puestos, como la pesca curada: esta vez tocó chernia, bendecida por aceite de oliva virgen extra, el toque mágico que la completa. A Condarco volví por las novedades y por la tortilla de papas que desde hace un tiempo ganó justa fama. Está hecha con papas que traen del Mercado Central, confitadas primero y luego entreveradas con huevos orgánicos. El punto es cremoso, mi favorito.
Cuestión de gustos, las que al cortarlas derraman un mar amarillo de huevo crudo siempre me resultaron salidas de la tiendita del horror (ver artículo “Duelo de tortillas” en SPG, 2016, o el libro Cartas sobre la mesa, 2017). La lactonesa que la corona es un plus que puede seducir a algunos pero a mí me sobró.
Probé los ñoquis de arroz con langostinos, salsa de maní, tahine, chiles y verdeo: tal vez la pasta (plana y gomosa) podría reemplazarse por papa (¿papas paille?) o por yuca. La salsa, rica y original, merece otro partenaire.
1 | Platitos en la esquina. 2 | Tomates y ricota. 3 | Paté de porotos, bien especiado. 4 | Pesca curada. 5 y 6 | Tortilla impecable. 7 | La jefa de cocina Violeta Acosta Lettieri.
Hay alternativas veganas, sin gluten, carne, bocados para tapear y cinco propuestas a base de pescados y mariscos. La focaccia no se cobra. Tomen nota de la interesante selección de vinos que también se pueden llevar a precio de vinoteca.
1 | Mezzelune de ricotta. 2 | Ñoquis de arroz y langostinos. 3 | Buenos vinos a temperatura. 4 | Sandwich de milanesa. 5 | Affogato. 6 | Key lime pie. 7 | Vinos a precios de vinoteca.
En cambio disfruté el mezzelune de ricota con habas, espárragos, manteca de salvia, limón y sbrinz. Dente, masa delgada, relleno sabroso. Se nota la debilidad por las pastas de Violeta Acosta Lettieri, jefa de cocina.
No siempre los postres están a la altura de los platos salados pero este no es el caso: un muy equilibrado tiramisú (no ortodoxo) y un affogato preparado con café de Colombia y helado de Scannapieco me garantizaron un buen cierre.
Para más datos
Av. Dorrego 901, Chacarita, CABA.
De lunes a viernes de 18 a 01 (cocina abierta hasta las 23), sábados de 12:30 a 15:30 y de 18 a 01 (cocina hasta las 23). Domingos, cerrado.
Al mediodía hay una carta acotada con platos de la noche e incorporaciones que se van renovando, como el sándwich de pastrón ahumado en pletzalej con pickles de pepino y mostaza antigua.
IG: @condarco_




